Hablemos claro: el mercado laboral en México en 2025 sigue siendo un tema de contrastes. Por un lado, hay avances que celebrar, pero por otro, los desafíos estructurales siguen pesando como una mochila llena de piedras. Según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) publicados por el INEGI, aquí te cuento qué está pasando con el empleo en el país.
¿Quién está trabajando y quién no? Primero lo básico: la Población Económicamente Activa (PEA) —es decir, las personas que están trabajando o buscando trabajo activamente— llegó a 60.7 millones de personas, lo que representa el 58.7 % de los mayores de 15 años. Esto suena bien, pero hay un detalle preocupante: en comparación con febrero de 2024, ¡hay 207 mil personas menos en este grupo! Y si profundizamos un poco más, vemos que las mujeres son quienes más están sintiendo el impacto. Su participación económica bajó 1.6 puntos porcentuales, mientras que los hombres registraron una caída de 1.4 puntos.
¿Y el desempleo? Aquí la noticia es mixta. De esos 60.7 millones de personas en la PEA, 59.2 millones tienen trabajo, lo que equivale al 97.5 %. Pero ojo: este número cayó en 236 mil personas respecto al año pasado. Lo curioso es que esta reducción se debe principalmente a que las mujeres están dejando el mercado laboral en mayor proporción (-393 mil), mientras que los hombres mostraron un incremento (+157 mil).
En cuanto a la tasa de desempleo, se mantuvo estable en 2.5 %, con 1.5 millones de personas desocupadas. Sin embargo, aquí también hay diferencias por género: el desempleo femenino disminuyó ligeramente, pero el masculino aumentó. Esto nos muestra que las brechas de género siguen siendo un problema serio.
La informalidad: el reto que no nos abandona. Ahora hablemos del elefante en la sala: la informalidad laboral. En febrero de 2025, el 54.5 % de las personas ocupadas trabajaban en condiciones informales. Esto quiere decir que más de la mitad de los trabajadores en México no tienen acceso a prestaciones básicas como seguridad social o vacaciones pagadas. Aunque esta cifra es similar a la del año anterior, dentro del sector informal sí hubo un aumento del 28.9 %, lo que representa un incremento anual de 0.9 puntos porcentuales. Es decir, el problema no solo persiste, sino que tiende a crecer.
Si eres de los que buscan trabajo, probablemente te interese saber en qué sectores están las oportunidades. Los servicios lideran el ranking con 26.1 millones de trabajadores,representando el 44.1 % del total ocupado. Le siguen:
• Comercio: 19.7 % (11.7 millones).
• Industria manufacturera: 16.1 % (9.5 millones).
• Agricultura y actividades agropecuarias: 10.6 % (6.3 millones).
Entre los sectores con mayor crecimiento destacan los servicios sociales (+269 mil empleos), la construcción (+182 mil) y la agricultura (+118 mil). Así que si estás pensando en cambiar de rumbo profesional, estos podrían ser buenos campos para explorar.
Condiciones laborales: ¿hay algo positivo? Sí, aquí sí podemos respirar un poco de aire fresco. La tasa de condiciones críticas de ocupación —que mide empleos con salarios bajos o jornadas excesivas— mejoró significativamente. Pasó del 39.5 % en febrero de 2024 al 34.8 % este año. Además, la subocupación (personas que trabajan menos horas de las que quisieran) disminuyó ligeramente al 6.3 % , lo que sugiere que menos trabajadores sienten la necesidad de buscar más horas laborales. No es un cambio monumental, pero es un paso en la dirección correcta.
¿Qué pasa con quienes no están trabajando ni buscando empleo? Este es un tema interesante. La población no económicamente activa (PNEA) aumentó en 2.4 millones,alcanzando los 42.7 millones de personas, lo que equivale al 41.3 % de los mayores de 15 años. Ahora bien, aquí hay un dato clave: el 12.3 % de este grupo está disponible para trabajar, pero simplemente no busca empleo activamente. Esto significa que hay un potencial enorme de personas que podrían integrarse al mercado laboral si se les ofrecen las condiciones adecuadas.
¿A qué conclusiones podemos llegar?
El panorama laboral en México en 2025 es una mezcla de luces y sombras. Por un lado, hay mejoras en indicadores como las condiciones críticas y la subocupación, pero los retos estructurales siguen siendo enormes. La alta informalidad y las brechas de género en la participación económica y el empleo formal son problemas que no podemos ignorar.
Estos datos nos gritan que necesitamos políticas públicas más efectivas para fomentar empleos formales, dignos y equitativos. También es urgente integrar a más mujeres y jóvenes al mercado laboral bajo condiciones sostenibles. Después de todo, un país donde todos tengan acceso a oportunidades laborales justas es un país más próspero y justo para todos.
Que tengas excelente día y te espero la próxima semana.
@jclaudioortiz