Julio César Coria, quien fuera guardaespaldas de Diego Armando Maradona, fue detenido este martes por el delito de falso testimonio en su declaración ante el tribunal que juzga a siete trabajadores de la salud por el presunto homicidio del astro argentino.
El fiscal Patricio Ferrari acusó a Coria de mentir de manera elocuente durante su testimonio, contradiciendo pruebas obtenidas durante la investigación. La principal contradicción surgió respecto al vínculo de Coria con el neurocirujano Leopoldo Luque, médico de cabecera de Maradona. Coria negó tener relación con Luque, a pesar de que pruebas y chats entre ambos demostraron lo contrario. En un mensaje, Coria escribió a Luque: “Cómo estás, amigo. Te banco a morir, contá conmigo para lo que necesites.” Sin embargo, Coria respondió ante los jueces: “No recuerdo que haya hablado con él, sinceramente no recuerdo”.
El testimonio de Coria también fue cuestionado por su declaración sobre las personas que intentaron reanimar a Maradona en la casa donde falleció, contradiciendo a otros testimonios y pruebas presentadas durante el juicio.
Fernando Burlando, abogado de dos hijas de Maradona, solicitó la detención inmediata de Coria por falso testimonio, a lo que los jueces accedieron. Coria salió esposado de la sala tras ser arrestado.
En la audiencia también declararon Andrea Flavia Jordan, Santiago Giorello y Jana Maradona, quienes aportaron más detalles al caso.
El juicio continúa con la evaluación de la responsabilidad de los acusados, que incluyen a Leopoldo Luque, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Nancy Forlini, Pedro Di Spagna, Mariano Perroni y Ricardo Almirón, por el presunto homicidio de Maradona. Los jueces deberán decidir si son culpables del delito de homicidio simple con dolo eventual, con una pena máxima de 25 años de prisión.