EL FEMINISMO JOROBADO

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El Radar
Por Jesús Aguilar

El reciente caso de Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos y actual diputado federal por Morena, acusado de intento de violación por su media hermana Nidia Fabiola, ha generado un intenso debate en México sobre la violencia de género y la protección institucional que aún prevalece en el país.

Según la denuncia presentada ante la Fiscalía de Morelos, el incidente ocurrió en diciembre de 2023 en la residencia oficial del Gobierno de Morelos, donde Blanco habría intentado agredir sexualmente a su media hermana. A pesar de la gravedad de las acusaciones, el Congreso federal, dominado por Morena, PRI y el Partido Verde, rechazó la petición para retirar la inmunidad parlamentaria de Blanco, argumentando supuestas fallas técnicas en la investigación.

Este respaldo político ha sido interpretado por diversos sectores como una muestra del control masculino en la política mexicana y una señal preocupante para el movimiento feminista. La negativa del Congreso a proceder con el desafuero de Blanco refleja las profundas divisiones y conflictos internos dentro de Morena, exacerbados por rivalidades de poder y alianzas patriarcales.

La presidenta Claudia Sheinbaum, quien inicialmente apoyó la decisión del Congreso, posteriormente pidió que se continuaran las investigaciones y que Blanco se presentara voluntariamente ante las autoridades. Sin embargo, su respuesta ha sido considerada tibia por activistas feministas, quienes esperaban una postura más firme en defensa de los derechos de las mujeres.

Este caso pone de manifiesto la persistente revictimización que enfrentan las mujeres en México al denunciar agresiones sexuales, especialmente cuando los acusados ocupan posiciones de poder. La protección institucional y la falta de acciones concretas para combatir la violencia de género evidencian que, a pesar de los avances legislativos, aún queda un largo camino por recorrer para garantizar el respeto y la seguridad de las mujeres en el país.

La periodista y escritora Alma Guillermoprieto, en su columna “Águila que cae”, señala que este episodio ha evidenciado la hipocresía en los postulados feministas del partido gobernante y la falta de autoridad de su líder, la presidenta Sheinbaum. Guillermoprieto destaca que la protección desvergonzada al nepotismo y la corrupción dentro del partido ha comprometido la integridad y la sororidad de la clase gobernante, sometiendo a la presidenta a un desgaste considerable al defender figuras polémicas como Blanco .

La lucha feminista en México enfrenta desafíos significativos, y casos como el de Cuauhtémoc Blanco subrayan la necesidad de un cambio estructural que erradique la violencia contra las mujeres y desmantele las redes de protección patriarcal que perpetúan la impunidad. Es imperativo que las instituciones y los líderes políticos, independientemente de su género, asuman un compromiso real y efectivo en la defensa de los derechos de las mujeres y en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

Por su parte, la académica y activista feminista Marta Lamas, en su artículo “Lo sensato es que Cuauhtémoc Blanco enfrente a la justicia”, enfatiza que, a pesar de los avances en paridad de género en el Congreso y la elección de la primera presidenta, el caso de Blanco evidencia la prevalencia de prácticas machistas. Lamas critica que las diputadas de Morena hayan apoyado a Blanco, ignorando las acusaciones de su media hermana, y subraya la necesidad de que el partido respalde a las víctimas en lugar de proteger a los acusados.

El analista político Jesús Silva-Herzog Márquez, en su columna “Crónica de dos desafueros”, compara el proceso de desafuero de Andrés Manuel López Obrador en 2005 con el de Cuauhtémoc Blanco. Silva-Herzog Márquez critica cómo senadores de Morena han defendido a Blanco por intereses partidistas, recordando el discurso de López Obrador sobre la hipocresía y corrupción política.

Estas opiniones reflejan una preocupación compartida sobre la falta de coherencia entre el discurso feminista y las acciones políticas del partido en el poder.
La protección a figuras como Blanco, a pesar de las acusaciones en su contra, envía un mensaje desalentador a las víctimas de violencia de género y pone en entredicho el compromiso real de las instituciones mexicanas en la lucha contra la impunidad y la protección de los derechos de las mujeres.

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