Durante una conferencia internacional realizada en París sobre financiamiento al terrorismo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent pidió a los países aliados de Washington reforzar las acciones contra organizaciones vinculadas con Irán y grupos criminales como el Cártel de Sinaloa.
El funcionario estadounidense aseguró que la respuesta internacional debe ser más contundente frente a redes financieras, empresas fachada y estructuras económicas que, según dijo, sirven para sostener actividades ilícitas y operaciones relacionadas con terrorismo y narcotráfico.
Bessent exhortó principalmente a los países europeos a sumarse a las medidas impulsadas por Estados Unidos, incluyendo sanciones contra financiadores, cierre de sucursales bancarias y desmantelamiento de compañías utilizadas para ocultar recursos económicos ligados a Irán.
En su mensaje también mencionó a grupos como Hezbolá y al Cártel de Sinaloa como amenazas que, desde la perspectiva de Washington, deben enfrentarse mediante cooperación internacional y mayor vigilancia financiera.
El secretario del Tesoro lamentó que Estados Unidos parezca enfrentar prácticamente solo este tipo de amenazas y pidió a los aliados compartir la misma postura frente a lo que calificó como actividades desestabilizadoras que afectan la economía global y la seguridad internacional.
Además, defendió el uso de sanciones económicas como herramienta de presión internacional, aunque afirmó que estas deben tener objetivos claros y tiempos definidos para evitar consecuencias negativas prolongadas sobre la población.
Bessent adelantó que el gobierno estadounidense revisará y actualizará su sistema de sanciones para facilitar la detección de esquemas más sofisticados de evasión financiera y financiamiento ilícito.
Durante su participación, también mencionó casos como Siria y Venezuela al hablar sobre la política de sanciones de Washington y los cambios que podrían aplicarse dependiendo de las condiciones políticas y de seguridad en cada país.
Las declaraciones ocurren en medio de una estrategia más agresiva de Estados Unidos contra organizaciones criminales y redes financieras internacionales relacionadas con narcotráfico, terrorismo y lavado de dinero.