Decenas de fieles emprendieron una larga peregrinación a pie desde la comunidad de El Barril, en Villa de Ramos, San Luis Potosí, con destino al Santuario de Plateros, en el municipio de Fresnillo, donde se venera al Santo Niño de Atocha.
Los peregrinos partieron el pasado viernes 6 de marzo y, tras tres días de camino, se espera que este 10 de marzo finalmente lleguen al altar del Santo Niño para cumplir con su promesa de fe. En el grupo participan jóvenes, adultos y niños, quienes avanzan acompañados por el sacerdote de su comunidad, que encabeza la caminata.
El recorrido ha sido difícil, cansado y agotador. Durante el trayecto, algunos peregrinos han tenido que vendarse las rodillas debido al desgaste físico, mientras que otros presentan ampollas en los pies; sin embargo, ninguno desiste, pues la fe y la devoción son el motor que los impulsa a continuar.
En entrevista, Linda Martínez, una de las peregrinas, explicó que desde hace varios años participa en esta caminata de fe. En esta ocasión realizó el recorrido acompañada de su esposo, sus hijos y su padre, quien además es el celador mayor de la peregrinación. “Pese al cansancio, es una experiencia hermosa”, comentó, al destacar que la fe es la principal razón para continuar el camino.
Por su parte, Don Juan Luis, quien cuenta con 20 años realizando la peregrinación, señaló que siempre lo acompaña toda su familia. Explicó que mantiene viva esta tradición debido a los favores recibidos por parte del Santo Niño, especialmente en momentos difíciles para su familia.
Cabe señalar que durante el trayecto los gastos suelen ser elevados, ya que los peregrinos deben contemplar las tres comidas diarias, así como otros gastos imprevistos que pueden surgir durante los días de caminata.
A pesar del cansancio acumulado, los peregrinos mantienen firme su propósito: llegar con bien al Santuario de Plateros y agradecer al Santo Niño de Atocha por los favores recibidos, culminando así una travesía marcada por la fe, la tradición y la esperanza.