La actividad del gusano barrenador mantiene en vigilancia al sector ganadero de la Huasteca, luego de confirmarse siete casos activos en ganado bovino en los municipios de Tamuín, Ébano y San Vicente. A pesar de la presencia de la plaga, no se han reportado muertes de reses gracias a la detección y atención temprana de los brotes.
Productores de la región fueron informados de que las condiciones climáticas favorecen la rápida reproducción de esta plaga, por lo que un solo caso puede convertirse en un problema mayor en pocas semanas. Además del riesgo sanitario, se reconoció que la desinformación y el temor a reportar situaciones sospechosas dificultan el control oportuno.
Ante este panorama, se exhortó a los ganaderos a revisar de forma constante a sus animales y notificar de inmediato cualquier herida sospechosa. La atención temprana permite contener la infestación, evitar daños graves al ganado y proteger la economía regional.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de la Huasteca, Alexandro Ruelas Purata, confirmó oficialmente los casos y advirtió que el gusano barrenador representa una amenaza seria para la sanidad pecuaria si no se actúa con rapidez. Destacó que la coordinación entre productores y autoridades sanitarias ha sido clave para evitar consecuencias mayores.
También se explicó que el ciclo del gusano barrenador es corto, pero su impacto puede ser severo cuando no se atienden los brotes a tiempo. Por ello, se insistió en no bajar la guardia y reforzar el trabajo preventivo en campo.
Entre las acciones que se realizan para contener la plaga se encuentran visitas a ranchos, aplicación de baños e insecticidas, desparasitación del ganado y saneamiento de potreros, medidas consideradas fundamentales para frenar la propagación.
Finalmente, se reiteró a los ganaderos que reportar casos no genera sanciones, castigos ni cuarentenas, por lo que se pidió avisar de inmediato ante cualquier señal, ya que la detección oportuna es clave para proteger al sector pecuario de la región.