La eliminación de Corea del Sur en la fase de grupos del Mundial 2026 desató una crisis deportiva y política, luego de que el gobierno del país ordenara investigar a la Federación Surcoreana de Futbol (KFA) para determinar las causas del fracaso en la Copa del Mundo.
El conjunto asiático compartió el Grupo A con México y llegaba al torneo como uno de los favoritos para avanzar a la siguiente ronda. Sin embargo, finalizó en el tercer lugar del sector con una victoria y dos derrotas, resultados que no le permitieron clasificar entre los mejores terceros.
Tras la eliminación, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, solicitó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo realizar una investigación sobre el desempeño de la selección y el manejo de la federación, al considerar que el equipo recibe recursos públicos y apoyo del Estado.
“Dado que se invierten importantes fondos de los contribuyentes y recursos de apoyo estatal incluso en la participación en el Mundial, pido al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo que investigue a fondo las circunstancias exactas de este incidente, analice sus causas y elabore medidas exhaustivas para evitar que se repita y para mejorar”, declaró el mandatario.
Las consecuencias por la eliminación no tardaron en llegar. Hong Myung-bo fue destituido como director técnico de la selección surcoreana, poniendo fin a su segundo ciclo al frente del equipo nacional tras no cumplir con las expectativas en el Mundial.
Antes de dejar el cargo, el estratega ofreció disculpas a la afición. “Pido disculpas sinceras al público surcoreano que ha apoyado a nuestro equipo. Hoy dimito de mi cargo. Aceptar este puesto nunca fue una decisión fácil, pero desde el momento en que lo acepté, mi único objetivo fue cumplir con mis obligaciones de forma responsable hasta el final”, expresó.
Mientras tanto, México cerró una destacada fase de grupos al avanzar con paso perfecto y sin recibir goles, consolidándose como uno de los equipos más sólidos del torneo.







