Imane Khelif desafía críticas y confirma disposición a pruebas médicas para Juegos Olímpicos

La campeona olímpica de boxeo, Imane Khelif, aseguró que no tiene inconveniente en someterse a cualquier prueba genética o médica que le sea solicitada con miras a su participación en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, con el objetivo de defender la medalla obtenida en París 2024 y cerrar definitivamente la polémica sobre su identidad sexual.

La boxeadora argelina afirmó que siempre ha sido mujer y que no tiene nada que ocultar. Señaló que, pese a las críticas y señalamientos públicos, mantiene la tranquilidad porque conoce su identidad y confía en que los especialistas determinen su futuro deportivo conforme a la ciencia y los reglamentos.

Khelif explicó que ya se realizó pruebas genéticas de sexo y que la documentación correspondiente fue enviada a World Boxing, organismo del que aún no ha recibido una respuesta oficial. Añadió que sus niveles hormonales son femeninos desde su nacimiento y que será la comunidad médica la encargada de tomar cualquier decisión al respecto.

La pugilista reconoció que su ausencia en el pasado Mundial de Boxeo se debió justamente a la exigencia de someterse a este tipo de pruebas, situación que ahora está dispuesta a afrontar para continuar su carrera rumbo a Los Ángeles 2028. Con ello, respondió de manera directa a los cuestionamientos provenientes de figuras públicas y sectores que han puesto en duda su elegibilidad.

Más allá del aspecto deportivo, Imane Khelif reveló que la controversia posterior a su medalla olímpica tuvo un impacto profundo en su vida personal y familiar. Detalló que las críticas constantes y los ataques en redes sociales afectaron emocionalmente a sus padres y hermanas, quienes incluso necesitaron apoyo psicológico durante más de un año.

La boxeadora confesó que llegó a considerar seriamente retirarse del deporte ante la presión mediática, aunque finalmente encontró fortaleza en el logro alcanzado en París 2024. Aseguró que ese reconocimiento representó el esfuerzo de muchos años y fue clave para decidir continuar en el boxeo de alto rendimiento.

Asimismo, Khelif dio a conocer que desde un año antes de los Juegos Olímpicos se sometió a tratamientos hormonales para reducir sus niveles de testosterona, los cuales, explicó, llegaron a niveles mínimos durante su preparación. Indicó que este proceso ha sido acompañado por un equipo médico debido a los efectos secundarios que ha enfrentado.

Entre esos efectos, mencionó alteraciones emocionales durante los periodos de corte de peso, una situación que atribuye directamente al tratamiento médico. A pesar de ello, sostuvo que su prioridad ha sido cuidar su salud y cumplir con los requisitos establecidos para competir.

Imane Khelif reconoció que el camino rumbo a Los Ángeles 2028 no solo implicará retos deportivos, sino también una batalla fuera del ring, en la que buscará demostrar, una vez más, su derecho a competir en la rama femenil del boxeo olímpico.

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