La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta clave en la transformación educativa, pero su implementación debe ir acompañada de principios éticos, pensamiento crítico y un enfoque orientado a la solución de problemas reales, señaló Claudia Santa Cruz, especialista en educación.
Durante una entrevista en Antena San Luis, la experta destacó que el avance tecnológico no tiene marcha atrás, especialmente tras el impulso que recibió durante la pandemia, lo que obliga a replantear cómo integrar estas herramientas en los procesos de aprendizaje desde etapas tempranas.
Santa Cruz subrayó que actualmente niñas y niños tienen contacto con conceptos de inteligencia artificial desde nivel preescolar, aunque sin comprender plenamente su alcance. Por ello, consideró fundamental que las instituciones educativas orienten su uso hacia el desarrollo de habilidades y conocimientos útiles para su entorno.
“Hoy lo importante no es solo usar la tecnología, sino decidir cómo integrarla para que realmente sume al aprendizaje”, explicó.
En este sentido, presentó el modelo TecPro (Tecnología con Propósito), una propuesta educativa que combina inteligencia artificial, robótica y recursos tradicionales como libros y materiales físicos, con el objetivo de que los estudiantes desarrollen soluciones a problemáticas reales alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como el acceso al agua, la salud o el medio ambiente.
A través de este enfoque, los alumnos no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que también fortalecen habilidades blandas como la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la colaboración y la empatía, elementos considerados esenciales en la formación integral.
La especialista enfatizó que el perfil educativo actual requiere ir más allá del dominio del español e inglés, incorporando un tercer lenguaje: la programación. “Hoy necesitamos que los estudiantes egresen con estas herramientas para enfrentar el entorno laboral del futuro”, afirmó.
El programa contempla además el uso de tecnologías como sensores, celdas solares y plataformas de programación como Python y Arduino, permitiendo a los estudiantes construir proyectos que integren teoría y práctica.
Asimismo, el modelo incluye capacitación docente con certificaciones internacionales en tecnología, con el fin de garantizar que los maestros cuenten con las competencias necesarias para guiar este proceso educativo.
Actualmente, esta iniciativa ya se implementa en diversos colegios en México y forma parte de una red presente en más de ocho países de América Latina. Como parte de su evaluación, se prevé la realización del TechPro Challenge, un concurso que permitirá medir el alcance y la innovación de los proyectos desarrollados por los estudiantes.
Finalmente, Santa Cruz reiteró que el reto no es solo adoptar la tecnología, sino hacerlo con un enfoque consciente y socialmente responsable, formando a las nuevas generaciones como agentes de cambio capaces de enfrentar los desafíos globales.