Mozambique atraviesa una de sus crisis humanitarias más severas de los últimos años, luego de que las intensas lluvias e inundaciones dejaran al menos 124 personas fallecidas y más de 723 mil afectadas en distintas regiones del país, de acuerdo con cifras oficiales.
Las autoridades informaron que miles de familias han tenido que abandonar sus hogares en las provincias de Sofala, Manica, Inhambane, Gaza y Maputo, además de la capital del país. La presidenta del Instituto Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, Luísa Meque, explicó que la situación sigue siendo crítica, ya que continúan las labores de rescate y aún hay personas desaparecidas, así como decenas de heridos.
El impacto en la infraestructura ha sido considerable. Datos gubernamentales indican que más de 82 mil viviendas permanecen inundadas, mientras que otras miles presentan daños parciales o quedaron totalmente destruidas, lo que ha agravado las condiciones de vida de la población desplazada.
Aunque en algunas zonas las lluvias han comenzado a disminuir, el riesgo persiste. Las autoridades encargadas del manejo del agua señalaron que se han reducido de forma gradual las descargas de presas clave como Corrumana, en Maputo, y Massingir, en Gaza, con el objetivo de bajar los niveles de agua que mantienen anegadas comunidades y carreteras estratégicas del país.
Pese a estas acciones, varios distritos continúan en alerta. En Chókwè y Guijá, el desbordamiento del río Limpopo provocó inundaciones masivas tras la liberación de grandes volúmenes de agua desde la presa de Massingir, situación que obligó al desplazamiento de miles de personas. En otras localidades como Chibuto y Xai-Xai, los niveles del agua alcanzaron alturas preocupantes.
Las autoridades también advirtieron que la situación depende en gran medida del escurrimiento proveniente de países vecinos como Sudáfrica y Zimbabue, donde las presas se encuentran al límite. Incluso se alertó sobre el riesgo de colapso de una presa sudafricana que, de fallar, podría provocar una nueva ola de inundaciones en territorio mozambiqueño.
En este contexto, el Gobierno de Mozambique solicitó apoyo urgente a la Organización de las Naciones Unidas, incluyendo más recursos aéreos para rescates, transporte de ayuda humanitaria, apoyo técnico y suministros básicos. La asistencia requerida, señalaron, equivale a poco más de 100 millones de dólares para atender la emergencia.
La situación podría complicarse aún más, ya que el país se encuentra en plena temporada de lluvias, la cual se extenderá hasta marzo. Los pronósticos meteorológicos anticipan precipitaciones intensas y la posible llegada de al menos dos ciclones tropicales en las próximas semanas