ZÚRICH, SUIZA. — Klaus Schwab, fundador y presidente del Foro Económico Mundial, presentó su renuncia en medio de la controversia generada por revelaciones sobre sus vínculos con Jeffrey Epstein, el financiero estadounidense acusado y procesado por delitos de tráfico sexual de menores.
Schwab, quien durante décadas fue la figura central detrás del encuentro anual de líderes políticos y empresariales en Davos, decidió apartarse del cargo ante la presión pública y mediática que cuestionaba la ética de su permanencia al frente de una de las plataformas más influyentes del debate económico global.
En su posicionamiento, el ahora ex presidente sostuvo que su salida tiene como propósito evitar que la polémica afecte la credibilidad del Foro Económico Mundial y permitir que la organización continúe con su agenda sin distracciones derivadas de señalamientos personales.
La dimisión se produce en un momento clave para el organismo, que se prepara para su próxima reunión anual, donde tradicionalmente se discuten temas estratégicos como crecimiento económico, transición energética, innovación tecnológica y gobernanza global. Hasta ahora no se ha detallado quién asumirá la dirección interina ni el proceso para designar a un nuevo titular.
Organizaciones civiles y diversos actores internacionales habían solicitado explicaciones sobre la naturaleza de la relación entre Schwab y Epstein, subrayando la importancia de mantener estándares de transparencia y rendición de cuentas en instituciones con alto nivel de influencia política y empresarial.
La salida de Klaus Schwab marca un punto de inflexión en la historia del Foro de Davos y abre interrogantes sobre el rumbo institucional y el liderazgo futuro de la organización.