LA CONEXIÓN NAVA- ZEBADÚA. ¿ALGO QUÉ AGREGAR?

LA CONEXIÓN NAVA- ZEBADÚA. ¿ALGO QUÉ AGREGAR?

El Radar

Por Jesús Aguilar

X @jesusaguilarslp

Esta mañana del viernes 29 de agosto el periódico Reforma ha difundido que la Fiscalía Especializada de Control Competencial ejerció la acción penal contra Emilio Zebadúa González por su paso en la extinta SEDESOL y SEDATU poniendo clara la responsabilidad de este ex funcionario público en la llamada Estafa Maestra.

Emblemático caso de corrupción de alto nivel en la política nacional, La Estafa Maestra, fue un mecanismo de desvío de recursos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto que superó los 5 mil millones de pesos y que ha colocado a Rosario Robles, ex titular de la SEDESOL y la SEDATU, en el banquillo de los acusados y durante 3 años en el penal de Santa Martha Acatitla.

La Estafa Maestra documentó irregularidades en la asignación de contratos para servicios diversos en al menos once dependencias públicas.

Además de SEDESOL, en la supuesta red de corrupción están involucradas la ex S.C.T., el Banco Nacional de Obras y Petróleos Mexicanos (Pemex) entre otras.

En algunos casos, los contratos no se cumplieron o el presupuesto que se asignó era superior al costo real.

La investigación también estableció el uso de algunas universidades públicas para desviar recursos fiscales.

Las instituciones eran contratadas para hacer estudios e investigaciones que no se realizaban o se cobraba más dinero del costo real por el servicio.

La Estafa Maestra es algo así como el caso Segalmex de AMLO, pero con copete.

¿Cómo rebota el tema en el Valle del Tangamanga?

En política, las relaciones personales suelen ser más reveladoras que la mayoría de los discursos públicos. Tal es el caso del ex alcalde de San Luis Potosí, Xavier Nava Palacios, recientemente resucitado políticamente por la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien emitió su contundente sentencia y ordenó al remiso, sumiso y vergonzante Congreso potosino eliminar su proceso de inhabilitación exprés, símbolo inequivoco del linchamiento político barnizado de venganza que sufrió por estas fechas de 2021.

https://antenasanluis.mx/nava-y-su-linchamiento-politico/

Nava Palacios tuvo un vínculo con Emilio Zebadúa González, hoy señalado como el “cerebro” de la Estafa Maestra.

La relación no fue tangencial ni de simples coincidencias en pasillos políticos. Zebadúa fue desde testigo de eventos íntimos de Nava así como puntal del búnker en que se convirtió la revista AZ, financiada con recursos del SNTE bajo el liderazgo de Elba Esther Gordillo, donde Xavier fungió como subdirector y su padre como coordinador editorial.

Ambos compartieron incluso un despacho de abogados en una casona de Polanco bajo el membrete de Zebadúa, Nava y González Martí.

La relación tuvo su momento previo en Chiapas, donde Emilio Zebadúa era secretario general de gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía (2000–2006). Ahí, Nava Palacios se integró como asesor, consolidando así un lazo de confianza que trascendía lo laboral y se convertía en un aval político de ida y vuelta.

Hay que dejar claro que la relación se pudrió, la ruptura entre ambos, es cierta, contundente y a pesar de que es manchón monumental en la vida profesional del político potosino, ocurrió antes de que la Estafa Maestra ocurriera y además saliera a la luz.

En la “Estafa Maestra”, el esquema revelado indica que el dinero era triangulado y terminaba en manos privadas, dejando sin cumplir los proyectos sociales, justo cuando Emilio Zebadúa fue oficial mayor de ambas dependencias.

Sus hermanos terminaron salpicados en la ecuación al comprobarse fueron parte del desvío de cerca de 200 millones de pesos.

¿Qué tanto supo y participó en las operaciones de Zebadúa en Sedesol y Sedatu? 

Lo más probable es que nada. No hay coincidencia en el mantenimiento de su relación y no existe documento, ni prueba que pueda presentarse de que haya vinculación alguna en el escándalo.

¿Ha atinado Nava en comunicar adecuadamente su deslinde de Zebadúa? 

Lo más probable es que no. Al menos en los registros periodísticos a los que incisivamente acudimos, no hay mucho al respecto.

Sin embargo, hoy Nava tiene una oportunidad histórica de zafarse de esta pegajosa sombra que además ha sido usada como pretexto de sus detractores.

Las preguntas que inevitablemente volverán a surgir en la arena pública, sobre todo en un contexto en que el propio Zebadúa ha ofrecido nombres, relaciones y rutas del dinero como parte de su criterio de oportunidad, tendrían que saltarse necesariamente a Nava. Ni su enemistad manifiesta lo podría embarrar.

Para San Luis Potosí, el tema no es menor ya que Xavier Nava ha construido su imagen bajo la bandera moral del navismo histórico, pero su paso por la alcaldía capitalina mostró claros signos de contradicción: tres recomendaciones de la CEDH y el haber logrado llegar a San Lázaro en 2015 al lado de Ricardo Gallardo padre, con quien sí rompió públicamente y a quien sucedió en la alcaldía capitalina generando tremendos expedientes que terminaron en el limbo de los archivos oficiales. 

¿Porqué si se deslindó y después combatió a Gallardo Juárez, no lo habría de hacer hoy con Zebadúa?

Hoy, frente a nuevas aspiraciones políticas, Nava carga con el dilema de esa relación. 

No basta con señalar que hubo una ruptura; tampoco con evadir los cuestionamientos sobre su pasado laboral en proyectos financiados por cuotas magisteriales, de un cacicazgo tan grave para el país como el de Elba Esther, ni sobre los vínculos de confianza que lo llevaron a compartir hasta circunstancias privadas de su vida personal.

La lección es clara: las relaciones políticas no se deshacen con el simple acto de negar al viejo aliado. 

Quedan inscritas en la historia personal, se actualizan en el presente y exigen rendición de cuentas. 

Xavier Nava deberá enfrentar esa memoria, porque en la política —como en la vida— los padrinos no se borran, aunque se quieran olvidar.

Ahora, que los falsos justicieros anti Xaviercistas quieran usar el nuevo episodio penal de su ex socio como una bomba contra el ex alcalde y ex diputado federal, es una cantaleta estúpidamente sobre explotada; sin embargo hay un comportamiento errático en las posturas políticas y públicas de Nava, desde sus devaneos infructuosos entre partidos y candidaturas, hasta la identificación temporal con personajes tan filosamente controvertidos como el propio Zebadúa o el padre del actual gobernador, o de varios defenestrados ex colaboradores de su propio gabinete o asociados políticos momentáneos como los de Tanquián.

Aprender a escuchar y rectificar desde una postura creíble, sostenible y mucho más práctica que la que genera solo el repaso de las arengas ciudadanas de una sociedad cuyos códigos ya no son tan vigentes desafortunadamente, no basta. 

Tampoco el cotilleo entre mesas de comederos de alcurnia le ajustan para justificar su resurrección política, así como así, nada más por mandato divino.Aunque ayer haya sido el día de los abuelos.

La congruencia y el manejo de la verdad son lo único que en el caso queda…

Compartir ésta nota:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp