La Pata Coja

AUTONOMUS ALUMNI, OPINIÓN

Con la detención de Ismael “El Mayo” Zambada se vienen a la memoria colectiva las detenciones de los principales capos y líderes del crimen organizado del país, dejando un triste y amargo sabor de boca con casos como el del “Culiacanazo”, la liberación de “Don Rodo” hermano de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, las fugas del Chapo, los increíbles casos de corrupción en el que vinculan a autoridades con estos líderes y sus cárteles como el de Genaro García Luna o los vínculos con el Narcotráfico que encontraron en ayuntamientos tras el inicio de las investigaciones del caso Ayotzinapa.

Estos casos concretos solo son la punta del iceberg de la pata coja que lleva años arrastrando el Estado Mexicano en temas de seguridad, corrupción y por ende transparencia. Tenemos un país donde los jóvenes crecen con canciones que hacen apología al narco, con criminales ficticios como estereotipo de inspiración y superación personal como los míticos Tony Montana, Vito Corleone, Tommy Shelby, Walter White o Aurelio Casillas por mencionar algunos, pero principalmente con un tejido social destruido que ha dado como resultado que los negocios ilícitos sean las únicas opciones que permiten a las personas ofrecer una vida digna a sus familias.

Se combaten los temas de seguridad y corrupción utilizando chivos expiatorios o peces gordos para intentar dar un mensaje a la ciudadanía, igual como lo hace nuestro tan querido SAT, pero ¿Qué es lo que sucede con esto? Se idean formas para evadir las normas y las sanciones, se atacan los síntomas pero no los problemas de raíz, se deja a la juventud, la educación y a la familia en planos secundarios y provoca que tengamos un país en el que es un riesgo servir impartiendo o procurando justicia, ejemplo de esto se puede ver en la Ciudad de México con el próximo Secretario de Seguridad Omar García Harfuch, el cual en los últimos días ha perdido a integrantes claves en su equipo para las estrategias de seguridad que han implementado en la Ciudad de México y que se utilizarían durante el periodo de la presidenta electa Claudia Sheinbaum.

Pero estos problemas no son ajenos de nuestra entidad, no olvidemos el gran escándalo de pensiones que se vivió en meses anteriores, las irregularidades de establecimientos nocturnos dirigidos a jovenes, diputados condenados por el delito de uso abusivo de la función pública, falta de transparencia y consulta en las mega obras de los funcionarios y sin mencionar la corrupción que encontramos hasta en la realización de trámites burocráticos en todos los niveles de los 3 poderes.

San Luis y México debe de dejar de ser víctima del populismo y la demagogia de nuestros gobernantes y ser una sociedad que exige, que cumple y que participe por el bien de nuestro presente y del futuro.

Alan Imanol García Méndez

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