LAS REFORMAS Y HORACIO

DESTACADOS, OPINIÓN, RADAR

El Radar

Por Jesús Aguilar – @jesusaguilarslp

Andrés Manuel López Obrador hizo su último gran acto desde el púlpito de la Presidencia, justo a razón del aniversario de la promulgación de la Constitución a la que quiere dejar en retazos. No fue a Querétaro, se quedó en su zona de confórt, inclusive cercanos a la organización de su última visita a San Luis confirmaron a esta columna que ya está “tan alejado” de las masas que lo convirtieron hace más de 5 años en el Presidente más votado de la historia mexicana que prácticamente exigió que bajara de su camioneta blindada (hace mucho dejó el Jetta y el Tsuru se lo llevó Nico por unos encargos) a un costado del escenario que montaron para su acto “partidista” en el Centro de Convenciones Potosino.

López Obrador anunció sus 20 reformas constitucionales, su mentado plan C que es un desastre envuelto en celofán para quien gane la Presidencia el 2 de junio (seguramente Claudia no sabe a ciencia cierta en lo que se metió), y el tema no solo va en lo político, (es lo de menos), el asunto clave es el dinero para fondear tantos programas de “dinero regalado”, un sexenio donde se despeñó la salud con la desaparición del Seguro Popular, un gobierno marcado por la tragedia ciudadana de la ineficacia en el tratamiento de la pandemia, la construcción de un “nuevo” estado rector y acaparador de todo lo que importa, donde se han ejecutado de forma desastrosa sus políticas públicas fáciles de vender pero imposible de mantener con un gasto público cada vez más creciente de dinero que se obsequia.

Las medidas populistas son eso, populares, celebradas por la inmensa mayoría que ocupados en sobrevivir o al menos llegar a la quincena reciben como maná del cielo las dádivas que paga la mayoría de contribuyentes, el caos viene cuando la ecuación se desvela y tienes 5 pero comprometes 10. ¿Así o más claro? La quiebra es inminente.

Por el lado de la política, la intención de desaparecer pluris no es mala, tendría que suceder un recorte significativo en el gasto del estado en tanto legislador inutil y gris, pero ¿Se imaginan un país gobernado por caciques o estrellas de celebridad instantánea y fugáz sin empaque, conocimientos ni experiencia política, avalados por la democracia electoral pero sin representación y fondo?

Para acabar pronto AMLO piensa que a razón de su alta aceptación podrá seguir manteniendo un Congreso de fanáticos ideologizados que hagan perdurar su complejísima postura, además sin argumentos.

En la declaración del sexenio, López Obrador dijo con claridad que el paquete de reformas será su “seguro” para en el caso de que por “sus errores o desidia” puedan llegar a perder la continuidad de la 4T, los “reaccionarios” regresen al poder pero les sea prácticamente imposible reconstruir el país. ¡ASÍ LO DIJO! Nunca más claro, nunca más honesto; prefiere incendiar la casa e hipotecar los predios antes de regresarlo entero, calamitosa aseveración que se hace congruente con todos sus actos de gobierno y la narrativa de su oscuro periodo.

En San Luis Potosí varios movimientos inusitados marcan la agenda electoral, el joven Arturo Carral, prácticamente desconocido en la palestra política pero con algunos años de trabajo en el partido Naranja, acompañará a Josefina Salazar en la fórmula al Senado en segunda posición. Marco Gama se repliega, Josefina sube a la primera fórmula y lo acompaña el jóven Carral.

En el Frente PAN-PRI-PRD, hoy Enrique Galindo realizará su registro “único” como precandidato a su reelección, está en firme que podrá, de ser confirmado, que mantendrá su cargo en funciones durante la campaña en un acto inédito al que hoy pueden aspirar los alcaldes con posibilidades de buscar su reelección.

Anunció que dedicará su campaña al ex Gobernador Horacio Sánchez Unzueta quien falleció a los 74 años el día de ayer.

Horacio, la mente más aguda de su generación política tuvo muchos méritos y también fue presa de muchos agravios al ser un personaje disruptivo desde su propia condición familiar (yerno del Dr. Salvador Nava). Para muchos fue el restaurador de la paz social con el que San Luis se estabilizó en la mitad de los noventas, para otros fue un cacique partidista que movió los hilos transparentes del ajedrez local durante muchos años. Me quedo con su amistad y cercanía, los largos conversatorios y aprendizaje sobre cómo se debe observar la complejísima política potosina. Abrazo a ConchaLupe y sus hijos, a su nieto y a sus allegados.

Como colofón, reclamo públicamente a Fabián Espinoza Díaz de León quien en varios chats y espacios de alcance masivo ha hecho trístes declaraciones regodeándose y celebrando la muerte de Horacio. La trascendencia de cada uno está en el aire, la premisa la dictó el gran Carlos Fuentes:“La muerte espera al más valiente, al más rico, al más bello. Pero los iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte, sino en la ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que es”.

Ojalá nadie escupa en la tumba de nadie, nunca más. Es indigno y retrata las miserias de la vida, el silencio prudente no las remedia, pero al menos no las exhibe.

Compartir ésta nota:
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp