El Radar
Por Jesús Aguilar
La Sierra de San Miguelito, un pulmón vital para San Luis Potosí, un área natural protegida del gobierno federal es el escenario de una disputa que refleja la tensión entre el interés ambiental y las ambiciones inmobiliarias. La reciente maniobra de la empresa Espacios en el Horizonte para ser reconocida como tercero interesado en el juicio de amparo 1364/2021 contra el Decreto de Área Natural Protegida (ANP) revela la magnitud de las amenazas que enfrenta este ecosistema.
La solicitud, presentada por uno de los empresarios de la élite potosina el 12 de febrero, pretendía que se reconociera un contrato de Asociación en Participación firmado en 2019 con la Comunidad de San Juan de Guadalupe. El acuerdo buscaba la cesión de 2,068 hectáreas de tierras comunes para su desarrollo inmobiliario, una cifra alarmante si se considera la función ecológica esencial de estas tierras.
El Juzgado Cuarto de Distrito rechazó tajantemente esta petición, argumentando que la defensa del decreto corresponde exclusivamente a las autoridades estatales. La ley de amparo es clara: los intereses privados no pueden sobreponerse a las disposiciones generales que buscan proteger el bien común. Además, la Procuraduría Agraria ya había señalado en 2019 que las asociaciones con fines inmobiliarios en ejidos y comunidades están fuera del marco legal agrario.
Este fallo es un respiro momentáneo para quienes defienden la Sierra de San Miguelito, pero también deja en evidencia la persistente presión del sector inmobiliario.
La lucha no termina aquí.
Representantes de ejidos, comunidades y colectivos como Guardianes de la Sierracontinúan organizando estrategias de defensa con el respaldo de autoridades federales.
La posibilidad de declarar a la Sierra de San Miguelito como área de Seguridad Nacional se vislumbra como un escudo definitivo contra estos intentos de depredación ambiental. Proteger este espacio no solo es un deber legal, sino una responsabilidad moral con las futuras generaciones.
La biodiversidad, el equilibrio climático y el acceso al agua de la zona metropolitana de San Luis Potosí dependen, en gran medida, de la conservación de esta área natural.
La defensa de la Sierra de San Miguelito no debe caer en el olvido. La presión ciudadana, la vigilancia mediática y la acción legal son fundamentales para asegurar que las ambiciones inmobiliarias no prevalezcan sobre el interés público. Este no es solo un asunto legal; es una lucha por el derecho a un futuro sostenible.