La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acudió este miércoles a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México para rendir declaración relacionada con la muerte de dos agentes estadounidenses de la CIA, quienes fallecieron en abril pasado durante un operativo contra un laboratorio clandestino.
Antes de ingresar al recinto ubicado en la colonia Doctores, la mandataria estatal aseguró ante medios de comunicación que no tiene nada que ocultar y afirmó que su administración ha colaborado plenamente con las autoridades federales desde el inicio de las investigaciones.
Campos Galván criticó al gobierno federal y acusó un supuesto uso político de las instituciones. Señaló que fue llamada a comparecer bajo la figura de testigo, aunque considera que existe la intención de involucrarla en un caso judicial.
“¿Qué más quieren saber de mí? ¿De qué otra mentira piensan acusarme? Yo no me escondo”, declaró la gobernadora al llegar a la sede de la FGR, donde estuvo acompañada por simpatizantes, militantes del PAN y diversos representantes de medios de comunicación.
La mandataria también comparó su situación con los casos de funcionarios de Sinaloa señalados por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, asegurando que, mientras ellos permanecen libres, en Chihuahua existe presión política contra su administración.
Vestida con un saco rojo, Maru Campos arribó a las instalaciones federales alrededor de las 10 de la mañana, donde ofreció una conferencia improvisada antes de ingresar para rendir su declaración.
Por su parte, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, acudió al lugar para expresar respaldo a la gobernadora y denunciar lo que calificó como una persecución política en su contra.
La gobernadora insistió en que continuará defendiendo a Chihuahua y aseguró que seguirá enfrentando cualquier señalamiento. Al finalizar su mensaje, lanzó una arenga en favor del estado y del país frente a sus simpatizantes.