El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum destinó el año pasado 25 millones de pesos para la producción de 2.5 millones de ejemplares de una colección de libros de autores latinoamericanos, con la intención declarada de repartirlos gratuitamente en países como Argentina, Colombia, Guatemala, Uruguay, Chile, Ecuador, Venezuela, Cuba, Honduras y Perú. La distribución se concretó a partir del 17 de diciembre de 2025 en varios de esos países.
Los recursos fueron aportados por el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado y asignados a la editorial Fondo de Cultura Económica a petición de su director, Paco Ignacio Taibo II. El proyecto denominado “25 para el 25”, presentado en octubre pasado, contempló la impresión de 100 mil ejemplares de 27 títulos, alcanzando un total de 2.5 millones de libros para ser distribuidos gratuitamente en los países participantes.
La colección incluye obras de reconocidos autores latinoamericanos como Gabriel García Márquez, Andrés Caicedo, Juan Gelman, Nona Fernández, Manuel Rojas, Raúl Zurita, Mario Benedetti, Luis Britto, Juan Carlos Onetti, Eduardo Rosenzvaig, Piedad Bonnett, Eduardo Galeano, Miguel Ángel Asturias, Amparo Dávila y Guadalupe Dueñas, entre otros.
La distribución arrancó simbólicamente el 17 de diciembre en el Zócalo de la Ciudad de México, con la apertura de la primera caja de libros. De manera simultánea, los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel; de Colombia, Gustavo Petro, y de Venezuela, Nicolás Maduro, encabezaron la entrega de los paquetes de libros en sus respectivos países. En Argentina, los libros estuvieron disponibles a partir del 26 de diciembre en la Librería del FCE en Buenos Aires. En México, la Universidad Veracruzana entregó ejemplares a sus estudiantes en febrero de 2026.
La iniciativa busca acercar a jóvenes de entre 15 y 30 años a novelas, cuentos, testimonios y poemas de alto valor literario con el objetivo de fomentar la lectura y recordar la cercanía cultural e histórica entre las naciones latinoamericanas. El FCE estableció alianzas con gobiernos, agrupaciones sociales, librerías y la Secretaría de Relaciones Exteriores para que la colección llegue también a la comunidad mexicana en Estados Unidos a través de los consulados.