Un evento que oficialmente fue presentado como Asamblea Informativa por la dirigencia de Movimiento Regeneración Nacional en San Luis Potosí se transformó en un espacio de posicionamiento político que evidenció anticipos de la contienda rumbo al proceso electoral de 2027.
La reunión, convocada formalmente por la Secretaría General estatal del partido y encabezada en la práctica por el diputado local Cuauhtli Badillo Moreno, reunió a militantes y simpatizantes en el Rancho del Charro, en Calzada de Guadalupe, y reunió a decenas de asistentes que empezaron a llegar desde media tarde.
Aunque en su discurso inicial Badillo Moreno señaló que el propósito del acto era fortalecer al movimiento desde las bases y reiteró su lealtad al proyecto de “la Cuarta Transformación”, no ocultó la posibilidad de contender por cargos de elección popular en el futuro, al afirmar que está “preparado para donde el pueblo potosino nos mande” y que su participación dependerá de las definiciones internas del partido.
Al evento asistieron figuras relevantes de Morena en la entidad, entre ellas la dirigente estatal Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, diputados locales como Carlos Arreola Mallol y José Roberto García Castillo, así como regidores y legisladores federales, lo que reforzó la percepción de que la asamblea sirvió también como escaparate de perfiles con presencia política.
Durante su intervención, la dirigencia estatal puso énfasis en la unidad interna y en la defensa de los programas sociales federales, insistiendo en la labor territorial del partido y reiterando principios como el apoyo prioritario a los sectores más vulnerables. Sin embargo, algunos momentos del evento —como los gritos de “¡gobernadora!” que se escucharon en respaldo a Rodríguez Velázquez— dieron señales claras de dinámicas de respaldo personal más allá de un ejercicio meramente informativo.
La ausencia de algunas diputadas morenistas y la intervención de otros legisladores con aspiraciones propias también contribuyeron a que la asamblea se percibiera como un escenario de posicionamientos anticipados y de visibilidad de figuras de cara a la contienda de 2027, pese a que el partido no ha definido oficialmente sus reglas ni tiempos de selección de candidaturas.
Analistas políticos locales observan que este tipo de eventos reflejan la tensión interna entre el discurso de cohesión partidista y las aspiraciones individuales que comienzan a emerger en el seno de Morena, mientras se acercan los procesos electorales que definirán gubernaturas, alcaldías y escaños legislativos.