En San Luis Potosí, el exceso de ruido en zonas residenciales y comerciales está regulado por la Semarnat y el Ayuntamiento, con límites específicos según la ubicación y el horario.
En zonas habitacionales, el máximo permitido es de 55 decibeles en el día y 50 en la noche, mientras que en establecimientos comerciales se permite hasta 68 decibeles de día y 65 en la noche. Para eventos, el límite es de 100 decibeles, pero solo por 4 horas.
Si un vecino, negocio o bar rebasa estos límites, puede ser multado con sanciones que van de 678.84 a 905.12 pesos. Para denunciar, los ciudadanos pueden acudir a las autoridades municipales, quienes tienen la facultad de imponer sanciones y, en casos graves, proceder con la clausura del establecimiento.