Nestlé trabaja a contrarreloj para evitar desabasto tras retirar fórmulas contaminadas en 60 países

Nestlé aumentó la producción de fórmula infantil para evitar una escasez global tras la crisis de contaminación que obligó al fabricante suizo y a sus competidores Danone y Groupe Lactalis a retirar cientos de lotes en más de 60 países. Cinco fábricas de Nestlé en Francia, España, Alemania, Suiza y Países Bajos operan las 24 horas del día para incrementar el suministro, especialmente de productos para bebés menores de un año.

La empresa solicitó a las autoridades suizas permiso para realizar trabajo nocturno y festivo en su planta de Konolfingen el 6 de enero, un día después del inicio del retiro global. Los fabricantes alemanes HiPP y la firma suiza Holle, no afectados por el problema, también aumentaron su producción para satisfacer la creciente demanda.

La crisis comenzó cuando Nestlé descubrió en una fábrica la presencia de cereulida, una toxina que puede provocar náuseas y vómitos repentinos. La contaminación se originó en el aceite ARA suministrado por la empresa china Cabio Biotech Wuhan. La compañía suministra el ingrediente a Nestlé, Danone y a fabricantes locales como China Feihe y Junlebao.

Autoridades francesas investigan si la muerte de un tercer bebé en el país está relacionada con el consumo de fórmula infantil de Nestlé. En el Reino Unido se han registrado 36 casos de niños con posibles síntomas asociados al consumo de fórmula contaminada.

China ordenó a todos los fabricantes de fórmulas infantiles realizar pruebas de detección de cereulida. El regulador chino confirmó que no se han reportado casos de intoxicación en el país. Las acciones de Nestlé cayeron levemente en las primeras operaciones del viernes en Zúrich, mientras que las de Danone registraron pocos cambios.

El aumento de la producción en Europa y una cadena de suministro más amplia en la región probablemente evitarán una escasez similar a la ocurrida en Estados Unidos en 2022, cuando el cierre temporal de una fábrica de Abbott Laboratories provocó estantes vacíos y compras de pánico. Los pediatras advierten que los bebés menores de un año dependen exclusivamente de la leche materna o fórmula como fuente completa de nutrición, lo que hace que cualquier interrupción en el suministro sea especialmente preocupante para las madres que no pueden amamantar.

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