Las intensas nevadas que afectan a Japón desde finales de enero han dejado un saldo de 46 personas fallecidas y más de 550 heridas, según informó este martes la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres. Las tormentas invernales, que han durado casi tres semanas, han golpeado especialmente la región norte del país.
La situación es crítica en áreas como la ciudad de Aomori, donde la nieve acumulada ha alcanzado alturas de hasta 1.3 metros, superando los niveles habituales para esta época. Muchos de los accidentes mortales ocurrieron cuando montículos de nieve se desprendieron de los techos sobre residentes, o cuando las personas resbalaron mientras intentaban limpiar la nieve de sus viviendas.
Las condiciones extremas han colapsado el tráfico y dificultado las labores de movilidad y limpieza, generando caos principalmente en las zonas cercanas a la costa del mar de Japón. Las autoridades continúan monitoreando las zonas afectadas ante la persistencia del clima severo y el aumento de incidentes relacionados con las nevadas.