El cardiólogo Enrique Morales propuso que la llamada Ley Antichatarra ya no se limite únicamente a las escuelas, sino que se aplique de manera general en todos los espacios, pues las enfermedades derivadas del consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, como la diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares, están afectando seriamente a la salud pública.
El especialista, autor del libro Cardio diabesología y dedicado a la prevención metabólica y renal, señaló que es urgente que las autoridades y políticos trabajen de la mano con médicos y científicos para atender las consecuencias de una política alimentaria permisiva, que ha favorecido la venta y consumo de comida chatarra y el sedentarismo.
Morales explicó que uno de los principales obstáculos para endurecer la regulación es la idea de que cada persona tiene derecho a decidir sobre su cuerpo. Sin embargo, aclaró que, así como en su momento se prohibió fumar en lugares públicos para proteger a terceros, debería considerarse limitar el acceso a productos dañinos para la salud.
Finalmente, advirtió que los costos para atender enfermedades relacionadas con el consumo de estos productos son muy altos y terminan afectando a toda la sociedad. Por ello, insistió en que se debe avanzar hacia una regulación obligatoria que ayude a frenar este grave problema de salud pública.