POPOL VUH 204

Por Mario Candia

28/08/25

CONFRONTACIÓN El Senado de la República amaneció hoy convertido en ring de box. Alejandro “Alito” Moreno, sobreviviente profesional del PRI, decidió que la tribuna era buen lugar para demostrar que los políticos mexicanos no solo se pelean con discursos. Del otro lado, Gerardo Fernández Noroña, ese gladiador de la izquierda que lleva décadas gritando contra todos y contra todo, recibió de pronto un golpe más literal que metafórico.

EL CIRCO La escena fue digna de tragicomedia nacional: el Himno Nacional sonando, los senadores de pie con gesto solemne… y de pronto, ¡zas!, empujones, manotazos, un asistente derribado. Ni en el peor sketch de “La Carabina de Ambrosio” habría salido tan redondo. Los noticieros lo repiten en cámara lenta: Alito sube, empuja, golpea; Noroña se tambalea con la dignidad herida; los demás miran, algunos filman, todos callan. México entero asiste al espectáculo que nuestros representantes regalan con puntualidad de circo.

EN VIVO Dicen que la política es el arte de dialogar. Aquí se demostró que también es el arte de perder la cabeza en vivo y a todo color. Alito, el mismo que ha sobrevivido grabaciones incómodas, traiciones internas y derrotas electorales, ahora enfrenta denuncias penales y la posibilidad de un desafuero. Noroña, el eterno opositor que convirtió la protesta en carrera política, sale del incidente con la aureola del agredido, como si la historia le hubiera regalado un nuevo capítulo para su ego siempre inflamado.

ESPECTÁCULO El Senado prometía ser la casa del debate serio, pero terminó pareciéndose más a una cantina en viernes por la noche. Y todo, para no resolver absolutamente nada: ni leyes, ni presupuestos, ni problemas del país. Solo otro espectáculo para la galería, otro capítulo para TikTok, otro pretexto para que la política mexicana parezca más reality show que democracia.

LA PELEA DEL AÑO Tal vez esta sea la metáfora más honesta del momento político que vivimos: golpes donde debería haber ideas, ruido donde debería haber argumentos, insultos donde debería haber acuerdos. Y todo, mientras el país sigue contando desaparecidos, homicidios, hospitales sin medicinas y escuelas cayéndose a pedazos. Pero eso sí, el Senado ya tiene su pelea del año.

¿Será que para el próximo round repartan guantes, vendan boletos y al menos con lo recaudado compren medicinas para el IMSS? Porque, visto lo visto, el espectáculo apenas comienza.

Hasta mañana.

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