POPOL VUH 299

Por Mario Candia
22/1/26


IMPUNIDAD Hoy el gobierno nos pide que aplaudamos con bata académica lo que, en realidad, es una operación de blanqueamiento político. Francisco Garduño Yáñez —el hombre que cargará para siempre con la noche del incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez, donde murieron 40 personas bajo custodia del Estado— fue reinsertado en nómina federal, ahora en la Secretaría de Educación Pública, como director general de los Centros de Formación para el Trabajo. El mensaje no es “reforma”, es reciclaje: la impunidad como política de recursos humanos.

JUSTIFICACIÓN La presidenta Claudia Sheinbaum lo justificó con una frase que debería enseñarse en civismo, pero como ejemplo de cinismo institucional: “no es un perfil cualquiera”, porque es “doctor en Derecho”. Como si un grado académico fuera un certificado de inocencia. Como si el papel membretado pudiera abrir una puerta que en Ciudad Juárez nadie abrió cuando el humo ya era sentencia. Peor aún: la narrativa oficial insiste en que “ya no hay proceso” en su contra, mientras organizaciones civiles han advertido públicamente que el caso no está “terminado” como se pretende vender, sino en condiciones que no equivalen a verdad, justicia y sanción.

INDIGNACIÓN Aquí está el fondo: Garduño no llega a la SEP por sus “credenciales”; llega porque en este régimen la lealtad cotiza más alto que la responsabilidad. La tragedia migrante se administró como se administran los escándalos en la 4T: se amortiguan, se alargan, se burocratizan y, al final, se archivan en el cajón de “ya pasó”. Y cuando la indignación se enfría, al funcionario se le reubica. Lo que se premia no es la capacidad, sino la obediencia.

REINO UNIDO El segundo episodio completa el retrato: Josefa González-Blanco deja la Embajada de México en el Reino Unido con al menos 16 denuncias por acoso laboral y testimonios de maltrato sistemático. Aun así, la presidenta también salió a defenderla: “hizo un buen papel”. Documentos y resoluciones internas muestran, cuando menos, que hubo señalamientos formales y recomendaciones que no son precisamente medallas.

ANÉCDOTA Y sobre Londres hay un símbolo que el obradorismo nunca quiso explicar bien: en 2022 circularon imágenes del hijo menor de López Obrador en el aeropuerto de Heathrow acompañado por la entonces embajadora; el episodio alimentó la percepción —justa o no— de que ciertas designaciones no obedecen a Estado, sino a familia. Eso, en una república seria, sería escándalo; aquí se volvió anécdota.

PALENQUE Garduño en Educación y González-Blanco en Diplomacia cuentan la misma historia: el poder se protege a sí mismo, se perdona a sí mismo y se promueve a sí mismo. Y si alguien todavía duda de quién manda, que mire el patrón: los nombramientos hablan con la voz del pasado. Cambió la banda presidencial, pero el pulso de las decisiones sigue oliendo a Palenque.
Hasta mañana.

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