La Casa Blanca respondió duramente a las críticas que el cantante Bad Bunny hizo contra las políticas migratorias de Estados Unidos y los agentes de ICE durante la entrega de los Premios Grammy. La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, calificó de “irónico y triste” que personas con alta seguridad privada intenten desprestigiar a los funcionarios que hacen cumplir la ley.
En su declaración, Leavitt señaló una contradicción. Criticó que “los famosos de Hollywood” guardaran silencio durante la administración anterior, a la que acusó de permitir una crisis fronteriza que, según ella, resultó en la violación y asesinato de mujeres y niñas por personas que no debían haber entrado al país. “Ahora tenemos a agentes intentando hacer su trabajo, sacando a depredadores violentos… Nadie en Hollywood o en los Grammy salió a hablar de eso”, afirmó.

El desencadenante de estas declaraciones fue el discurso de Benito Martínez Ocasio, Bad Bunny, al recibir el Grammy al Mejor Álbum de Música Urbana el pasado domingo. El artista puertorriqueño utilizó el escenario para pronunciar un mensaje contundente: “Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: ICE, fuera. No somos salvajes, no somos animales, somos seres humanos y somos estadounidenses”.
La portavoz de la Casa Blanca reprochó específicamente que figuras con grandes gastos en protección personal estén “intentando demonizar de nuevo” a los agentes federales. Con estas declaraciones, el gobierno federal confronta públicamente las opiniones de una estrella de la música cuyos comentarios han generado un amplio debate público.