El regreso de migrantes potosinos desde Estados Unidos ha marcado el inicio de 2026, con un total de 564 personas repatriadas al estado, en su mayoría hombres, lo que refleja una tendencia constante en los flujos migratorios de la región.
Dentro de estas cifras, uno de los puntos que más preocupa es la situación de los menores de edad. En este periodo, 9 adolescentes originarios de San Luis Potosí fueron devueltos por autoridades estadounidenses, y de ellos, 7 viajaban solos, sin la compañía de un adulto, durante su intento por cruzar la frontera.
Además del retorno de connacionales, el estado también ha sido punto de paso para migrantes extranjeros. Se detectaron 51 personas en situación irregular transitando por territorio potosino, principalmente en el municipio de San Luis Potosí y en Mexquitic de Carmona.
De ese grupo, la mayoría fue presentada ante estaciones migratorias para definir su situación legal, mientras que algunos casos, especialmente de personas en condición vulnerable, fueron canalizados a instancias de protección.
Entre los migrantes extranjeros también se identificó la presencia de menores de edad, en este caso niños y niñas que viajaban acompañados por familiares, lo que contrasta con los casos de adolescentes potosinos que intentaban cruzar solos hacia Estados Unidos.
Aunque las cifras en San Luis Potosí son menores en comparación con estados fronterizos o del sur del país, el flujo migratorio sigue siendo constante y mantiene al estado como una zona relevante dentro de estas dinámicas.
Otro dato que destaca es la diferencia entre hombres y mujeres en los procesos de repatriación. Del total registrado, la gran mayoría corresponde a hombres, mientras que las mujeres representan una proporción mucho menor.
Este panorama refleja que, aunque no se trata de los niveles más altos del país, la migración sigue impactando al estado, especialmente por los riesgos que enfrentan los menores de edad y por los casos de personas que regresan sin haber logrado concretar su objetivo.
Ante este escenario, se vuelve necesario reforzar las acciones de atención y apoyo para quienes regresan, así como medidas que reduzcan los riesgos en estos trayectos, especialmente para los más jóvenes.