Cientos de personas se manifestaron en aproximadamente 200 salas de exhibición de Tesla a nivel global, exigiendo un boicot contra la empresa de Elon Musk. La protesta, organizada por el movimiento “Tesla Takedown”, tuvo lugar el pasado 29 de marzo en distintos puntos de Estados Unidos, Canadá y Europa.
Según reportes de diversos medios, las manifestaciones abarcaron casi la mitad de las tiendas de Tesla, que cuenta con 438 sucursales y 100 centros de servicio en el mundo. Los activistas expresaron su inconformidad con las políticas impulsadas por Musk desde el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Estados Unidos (DOGE), las cuales han generado despidos masivos y recortes presupuestales en programas federales.
Desde la reelección de Donald Trump en enero de 2025, Elon Musk ha respaldado iniciativas que han reducido el gasto federal de manera drástica. Entre las medidas más criticadas está la eliminación de fondos para la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), lo que ha afectado programas humanitarios a nivel mundial. Además, Musk ha sido señalado por difundir información falsa sobre los beneficios sociales que reciben los inmigrantes indocumentados.
Las protestas en tiendas de Tesla han sido pacíficas y se han caracterizado por cantos, pancartas y muestras de apoyo por parte de automovilistas. Los manifestantes buscan afectar las ventas de la compañía para disminuir la influencia económica y política de Musk.
Las movilizaciones se llevaron a cabo en ciudades como Boston, Nueva York, Texas, Londres y otras localidades del Reino Unido. Algunos participantes indicaron que protestaban en solidaridad con los trabajadores despedidos, mientras que otros expresaron su preocupación por los recortes en investigaciones de salud y programas sociales.
Mientras las críticas hacia Elon Musk aumentan, las acciones de Tesla han registrado una caída del 45% desde diciembre de 2024, lo que refleja el impacto de la creciente oposición hacia su gestión y decisiones políticas.