El gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, adelantó que la próxima semana podría enviarse al Congreso del Estado una iniciativa de reforma electoral local, alineada con el llamado “plan B” impulsado a nivel federal.
El mandatario explicó que la propuesta estatal dependerá de la aprobación de la reforma federal promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, ya que el objetivo es armonizar la legislación local con los nuevos lineamientos nacionales.
Gallardo detalló que la iniciativa potosina sería en aproximadamente un 70 por ciento similar al plan federal, incorporando ajustes enfocados principalmente en la reducción del gasto público en materia electoral.
Entre los cambios más relevantes se contempla una reducción significativa en el número de regidores en los 59 municipios del estado, bajo un criterio de proporcionalidad poblacional, lo que implicaría que solo la capital podría contar con hasta 15 regidores, mientras que municipios más pequeños tendrían menos.
El gobernador argumentó que esta medida busca disminuir la burocracia y liberar recursos para destinarlos a obra pública, al considerar que actualmente existen estructuras municipales sobredimensionadas en relación con su población.
Asimismo, adelantó que la reforma podría incluir ajustes presupuestales en otros organismos, como parte de una política de austeridad que pretende optimizar el uso de recursos públicos en la entidad.
El anuncio se da en un contexto nacional donde la reforma electoral ha generado tensiones incluso dentro del bloque oficialista, lo que podría influir en los tiempos y alcances de su implementación en los estados.
Con este planteamiento, San Luis Potosí se perfila para replicar a nivel local los cambios estructurales que se discuten a nivel federal, en una ruta que busca redefinir el tamaño y costo del sistema político rumbo a las elecciones de 2027.