En México no existe un registro oficial completamente confiable sobre los delitos cometidos contra personas migrantes, lo que dificulta conocer la verdadera dimensión del problema. De acuerdo con el informe “Entre fronteras y violencias: la realidad del tránsito migrante en México”, elaborado por la Fundación para la Justicia, las cifras recabadas por organizaciones civiles muestran una realidad distinta a la reportada por las autoridades federales.
Según este estudio, durante el último año se documentaron mil 236 casos de migrantes que fueron víctimas de algún delito en el país. Sin embargo, los registros oficiales presentan cifras mucho menores, lo que evidencia una diferencia considerable entre ambas fuentes de información.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la situación de San Luis Potosí, que se colocó como el quinto estado con mayor número de migrantes afectados por la delincuencia. En total, se reportaron 87 personas extranjeras en tránsito que sufrieron algún tipo de delito mientras cruzaban el territorio potosino.
La lista de las entidades con más casos es encabezada por Chihuahua, con 433 denuncias, seguido de Coahuila con 217, Chiapas con 167 y Durango con 128. Estas zonas forman parte de las principales rutas utilizadas por migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, lo que incrementa el riesgo de que sean víctimas de delitos.
El reporte también señala que las cifras oficiales del gobierno federal son mucho más bajas. Por ejemplo, el boletín estadístico sobre delitos contra migrantes irregulares reportó únicamente 35 víctimas en todo el país, una cantidad que representa apenas una pequeña parte de los casos documentados por la organización.
Incluso, en los registros oficiales, San Luis Potosí y otras entidades con alta incidencia no aparecen con denuncias registradas, lo que refuerza la preocupación sobre la falta de información precisa. Aunque la Secretaría de Gobernación, a través de la Unidad de Política Migratoria, mantiene un control estadístico, los datos disponibles no reflejan completamente la realidad que enfrentan las personas migrantes en su paso por el país.
Este panorama confirma que San Luis Potosí se ha convertido en una de las zonas con mayor riesgo para migrantes, en medio de un contexto donde la falta de registros precisos dificulta dimensionar el problema y establecer soluciones efectivas.