Se quejan de ciclistas y desechos de perros en la Calzada de Guadalupe

La Calzada de Guadalupe, conocida oficialmente como “Paseo Esmeralda”, se ha transformado en una ciclovía improvisada y “perrovía”, situación que ha generado la molestia de peatones y vecinos de la zona.

Pese a que en cada cruce de calles existen anuncios prohibitivos que señalan que la calzada es exclusivamente peatonal, ciclistas y personas con patines eléctricos circulan diariamente a todas horas, obligando a los transeúntes a esquivarlos. Incluso, cuando alguien les reclama, suelen molestarse y continúan su camino, amparados por la ausencia de vigilancia de Tránsito Municipal.

Ciclistas eligen la Calzada por malas condiciones viales

De acuerdo con testimonios, los ciclistas prefieren la Calzada para evitar la calle paralela, que presenta baches y adoquines en mal estado, aunque esto implique poner en riesgo a los peatones, en especial a adultos mayores que acuden al lugar a ejercitarse.

Quejas también por dueños de mascotas

Vecinos y visitantes también señalaron que la Calzada se ha convertido en una “perrovía”, ya que un creciente número de personas pasea a sus mascotas sin recoger los desechos, lo que provoca malos olores y suciedad en el paseo peatonal.

Exigen operativos permanentes

Los quejosos exigieron al alcalde Enrique Galindo Ceballos implementar operativos permanentes para garantizar que la Calzada de Guadalupe vuelva a ser un espacio seguro y tranquilo para quienes caminan o trotan en ella.

Aseguran que han presentado escritos ante el Ayuntamiento de la capital, pero hasta ahora no han recibido respuesta ni atención a sus denuncias.

Compartir ésta nota:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp