Seahawks y Patriots reavivan una rivalidad histórica en el Super Bowl LX

El Levi’s Stadium de Santa Clara será el escenario donde Seattle Seahawks y New England Patriots vuelvan a verse las caras en un Super Bowl. La cita marcará el regreso de ambas franquicias a los primeros planos de la NFL, con un trofeo Vince Lombardi en juego y la posibilidad de abrir una nueva etapa para cualquiera de los dos.

Han pasado once años desde aquel Super Bowl XLIX disputado en Arizona, recordado por la intercepción en la línea de gol que evitó el bicampeonato de Seattle y confirmó la dinastía de Nueva Inglaterra con marcador de 28-24. Ahora, con plantillas renovadas y proyectos distintos, el reencuentro promete ser igual de intenso, aunque con protagonistas completamente diferentes.

En el centro de la atención están los quarterbacks. Sam Darnold, de 28 años, encontró en Seattle el sistema ideal para relanzar su carrera. Terminó la temporada con 4,048 yardas y 25 pases de anotación, dejando atrás las dudas sobre su liderazgo. Su principal arma ha sido Jaxon Smith-Njigba, quien acumuló 1,793 yardas y 10 touchdowns, cifras que lo llevaron a ser reconocido como Jugador Ofensivo del Año.

Del otro lado aparece Drake Maye, de apenas 23 años, convertido en la nueva cara de los Patriots. El joven mariscal lanzó para 4,394 yardas y 31 touchdowns, con un rating de 113.5. Se quedó a un voto de igualar a Matthew Stafford en la carrera por el MVP. Su precisión quedó reflejada en 354 pases completos de 492 intentos, apoyado por la experiencia de Stefon Diggs y la velocidad de Kayshon Boutte.

Aunque el juego aéreo llama la atención, el ataque terrestre puede inclinar la balanza. Kenneth Walker III superó las mil yardas esta campaña con 1,027 y un promedio de 4.6 por acarreo, pieza clave para que la ofensiva de Seattle sea menos predecible. Los Patriots buscarán frenarlo con el trabajo defensivo de Christian Elliss y la presión de Milton Williams.

Nueva Inglaterra también confía en su corredor Rhamondre Stevenson, quien pese a algunas lesiones sigue siendo un elemento fuerte en situaciones cortas. Esto cobra mayor relevancia considerando que el equipo tiene un 72 por ciento de efectividad en cuarta oportunidad, muestra de que Mike Vrabel no teme arriesgar cuando el partido lo exige.

En defensa, Seattle se apoya en Ernest Jones IV, líder en lectura de jugadas con cinco intercepciones y 126 tacleadas. Devon Witherspoon tendrá la misión de limitar a Diggs en trayectorias profundas. Los Patriots, por su parte, cuentan con Christian Gonzalez, uno de los esquineros más sólidos de la liga, quien ha permitido un rating de quarterback de apenas 64.4 y fue clave recientemente con una intercepción decisiva ante Denver.

En los equipos especiales también hay armas importantes. Jason Myers, de Seattle, tiene alcance de hasta 57 yardas, mientras que Andy Borregales, de los Patriots, ya ha conectado patadas de 59 yardas. En un duelo que se anticipa cerrado, una patada podría marcar la diferencia.

Seattle llega como favorito por 4.5 puntos, respaldado por una defensa que permite solo 17.2 unidades por encuentro bajo el mando de Mike Macdonald, quien presume marca de 24-10 desde su llegada. En contraste, Vrabel ha revitalizado a los Patriots con una temporada de 14-3, devolviendo identidad a una franquicia que busca reencontrarse con su época dorada de seis campeonatos.

La temporada construyó una narrativa especial para este choque. Dos equipos renovados, pero con historia compartida, se disputarán algo más que un campeonato: la posibilidad de definir el rumbo de una nueva era en la NFL.

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