Ocho esquiadores fueron hallados muertos y uno permanece desaparecido tras una avalancha ocurrida el martes en la zona de Castle Peak, cerca de Lake Tahoe, California. El evento se convirtió en el más mortífero de su tipo en Estados Unidos desde 1981, cuando 11 escaladores fallecieron en Mount Rainier.
El grupo realizaba una excursión de tres días de esquí de travesía en Sierra Nevada. La avalancha sepultó a 15 personas; seis fueron rescatadas con vida. Dos de los sobrevivientes fueron trasladados a un hospital. El capitán Russell Greene informó que las autoridades fueron alertadas por Blackbird Mountain Guides, empresa que lideraba la expedición, y por las balizas de emergencia de los esquiadores.
Las condiciones peligrosas y la amenaza de nuevas avalanchas ralentizaron las labores de rescate. El Centro de Avalanchas de Sierra advirtió que el riesgo sigue siendo alto debido a las fuertes nevadas y vientos huracanados de los últimos días, que dejaron la capa de nieve inestable. Se prevé que caiga más nieve en la zona.
La zona cercana a Donner Summit es una de las más nevadas del hemisferio occidental. El grupo se alojaba en cabañas propiedad de Truckee Donner Land Trust, a las que solo se puede acceder en invierno tras varias horas de esquí de travesía, con formación y equipo de seguridad para avalanchas.
El sheriff del condado de Nevada, Shannan Moon, confirmó que la misión pasó de rescate a recuperación y que se ha notificado a las familias. Blackbird Mountain Guides indicó que el grupo estaba integrado por clientes y cuatro guías, y que colabora con las autoridades en la búsqueda.