Sentencian a cuatro años de cárcel a científico mexicano acusado de espiar a EU para Rusia

El científico mexicano Héctor Cabrera Fuentes fue condenado a cuatro años y un día de prisión por espiar para Rusia a una fuente del gobierno estadunidense, durante una audiencia celebrada en Miami, en el sureste de Estados Unidos.

“Estoy profundamente arrepentido por mis acciones y pido perdón a Estados Unidos”, declaró en inglés el renombrado bioquímico ante una corte federal del sureste de Florida.

Cabrera Fuentes, originario de Oaxaca, se había declarado culpable en febrero de “actuar en Estados Unidos para un gobierno extranjero sin notificar a la fiscalía”, un delito castigado con un máximo de 10 años de cárcel.

Según documentos judiciales, un funcionario ruso lo reclutó en mayo de 2019, prometiéndole ayuda para resolver un asunto migratorio que afectaba a su esposa rusa. 

El encargo consistía en viajar a Miami y tomar fotos de la matrícula del automóvil de un estadunidense que había proporcionado información sobre el gobierno ruso a Washington. El científico viajó a Miami desde México el 13 de febrero de 2020 para cumplir con esa misión.

Al día siguiente, se dirigió al lugar donde vivía la fuente del gobierno estadunidense en un coche de alquiler. Ahí llamó la atención de un guardia de seguridad porque entró al edificio pegándose a otro vehículo antes de que el portón de entrada se cerrara.

Mientras el guardia hablaba con Cabrera Fuentes, su acompañante, una mujer con la que está casado en México, bajó del coche, se acercó al vehículo del objetivo de Rusia y le sacó una foto a la matrícula.

La noche del 16 de febrero, cuando el acusado se disponía a abandonar Estados Unidos en el aeropuerto de Miami, las autoridades aduaneras registraron su teléfono y hallaron en él la fotografía de la matrícula. La policía lo detuvo entonces.

Antes de la audiencia, familiares de Cabrera Fuentes y científicos que trabajaron con él mandaron cartas al tribunal para destacar su trabajo como “bioquímico de renombre mundial e investigador cardiovascular”, según un memorándum enviado al juez.

Una labor científica que, según el documento, “sólo se ve superada por su labor caritativa para apoyar a la gente de su Oaxaca natal”.

“Todo el mundo comete errores en la vida y éste es mi gran error”, declaró Cabrera Fuentes en la corte, donde mostró su deseo de retomar su trabajo al salir de prisión.

“Todo el mundo comete errores”

Cabrera Fuentes nació en 1985 en El Espinal, un municipio de 10 mil habitantes del estado de Oaxaca.

En un memorándum enviado al juez, que incluye una decena de cartas de familiares y científicos que trabajaron con él, se describe al científico como un “bioquímico e investigador cardiovascular de renombre mundial” y se destaca “su labor caritativa para apoyar a la gente de su Oaxaca natal”.

Trabajó con las autoridades locales y federales en la construcción de un centro de investigación para el sur de México, que abarca 35 hectáreas de tierras. También creó una fundación llamada “Por Oaxaca más Investigadores”, para encontrar y ayudar a jóvenes talentos científicos a través de becas y colaboraciones de investigación.

El centro de investigación de El Espinal, aún en desarrollo, “es un legado por el que (Cabrera Fuentes) siempre luchó y que se hará realidad (…) a pesar de la situación legal” del científico, aseguró su primo Rusbelt, director de “Por Oaxaca más investigadores”.

En Miami, el espía improvisado mostró su deseo de retomar su trabajo al salir de prisión. “Todo el mundo comete errores en la vida y éste es mi gran error”, declaró.

Milenio

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