La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que enviará una iniciativa de reforma constitucional para eliminar las pensiones consideradas excesivas que reciben exfuncionarios de confianza en distintas dependencias federales. Explicó que el objetivo es terminar con estos privilegios y que el dinero que se logre ahorrar será utilizado para fortalecer programas sociales enfocados al bienestar de la población, especialmente en proyectos dirigidos a jóvenes. También adelantó que en los próximos días se darán a conocer más acciones relacionadas con el uso de estos recursos y pagos pendientes de empresas como Grupo Salinas.
Durante la conferencia realizada en Palacio Nacional, la titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, informó que se detectaron pensiones que incluso superan el salario de la propia Presidenta. Señaló que estas jubilaciones representan un gasto millonario para el gobierno y que muchas no corresponden con los niveles salariales que tenían los extrabajadores.
Uno de los casos expuestos fue el de Petróleos Mexicanos (Pemex), donde existen más de 22 mil jubilados que reciben en conjunto cerca de 25 mil millones de pesos al año. De ese total, al menos 144 personas reciben pensiones superiores al ingreso presidencial, lo que representa un gasto adicional de más de mil 800 millones de pesos anuales. Además, en 618 casos, el monto supera el salario del propio director general, y en más de mil casos, los jubilados ganan más que trabajadores que siguen activos.
La situación también se repite en la Comisión Federal de Electricidad, donde hay 54 mil jubilados que reciben alrededor de 41 mil millones de pesos al año. Entre ellos, más de 2 mil personas cobran más que la Presidenta, mientras que decenas de miles reciben montos superiores a los promedios establecidos por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Otro caso señalado fue el de la extinta Luz y Fuerza del Centro, donde hay más de 14 mil extrabajadores jubilados que representan un gasto anual de 28 mil millones de pesos. De ellos, cerca del 70% recibe entre 100 mil y hasta más de un millón de pesos mensuales. Incluso se identificó a una persona que cobra más de un millón de pesos al mes. Además, el gobierno cubre gran parte del Impuesto Sobre la Renta de estos pagos, lo que representa otros 2 mil 400 millones de pesos adicionales cada año.
También se presentaron cifras de otras instituciones financieras del Estado, como Nacional Financiera, Banobras y Bancomext, donde las pensiones también están por encima de los promedios nacionales. Según los datos oficiales, en algunas de estas entidades los pensionados reciben hasta 39 veces más que el promedio nacional.
En contraste, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran que el promedio de pensión en el país es mucho menor. En instituciones como el IMSS y el ISSSTE, las pensiones rondan entre los 6 mil 600 y 8 mil 400 pesos mensuales, lo que evidencia la gran diferencia entre estos montos y los que reciben algunos exfuncionarios de confianza.
Ante este panorama, el gobierno federal busca modificar la Constitución para evitar que se mantengan este tipo de beneficios, los cuales fueron considerados desproporcionados. La Presidenta reiteró que el propósito es terminar con los privilegios y redirigir esos recursos a programas que beneficien directamente a la población.