La Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos determinó que los aranceles del 25% impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional durante la administración de Donald Trump no son legales. Esta decisión representa un golpe importante a una de las principales estrategias comerciales impulsadas por el mandatario estadounidense.
Tras darse a conocer el fallo, los mercados reaccionaron de inmediato. El peso mexicano se fortaleció frente al dólar, que llegó a cotizarse en 17.11 pesos, aunque después se ubicó en 17.16. Este nivel se mantuvo por debajo de los 17.24 pesos registrados previamente. Al mismo tiempo, la moneda estadounidense perdió fuerza a nivel internacional, registrando una caída de 0.14%.
Durante su administración, Trump utilizó los aranceles como una herramienta clave tanto económica como política. Su estrategia incluyó la imposición de impuestos a productos provenientes de países como Brasil, India y miembros de la Unión Europea, mientras que con México optó por otorgar prórrogas para negociar acuerdos. Estas medidas formaron parte de una política proteccionista que buscaba fortalecer la industria nacional y reducir el déficit comercial.
El enfoque del presidente generó críticas y preocupación entre especialistas y gobiernos extranjeros. Mientras Trump defendía los aranceles como una forma de proteger la economía y generar ingresos, analistas advirtieron que podrían afectar el comercio internacional, el consumo interno y las relaciones entre países. Incluso, el mandatario planteó que estos impuestos podrían convertirse en una fuente alternativa de ingresos para sustituir otros mecanismos fiscales.
Las medidas también impactaron las relaciones comerciales en distintas regiones del mundo. Países como Brasil e India enfrentaron directamente las nuevas tarifas, lo que provocó tensiones con Estados Unidos. En Europa, sectores industriales mostraron inquietud por los impuestos aplicados a ciertos productos, mientras que en Asia, China fue uno de los principales objetivos de la estrategia comercial estadounidense.
El fallo de la Corte ahora abre la posibilidad de revisar estas políticas y modificar el rumbo de las relaciones comerciales de Estados Unidos con otros países. Aunque la decisión representa un alivio temporal para los mercados y socios comerciales, aún existe incertidumbre sobre posibles nuevas medidas que el gobierno estadounidense podría aplicar en el futuro.
La anulación de estos aranceles también podría generar cambios en las cadenas de suministro globales, que habían sido afectadas por las tarifas. Empresas, inversionistas y gobiernos se mantienen atentos a las próximas decisiones que puedan influir en el comercio internacional.