Desde hace varios días, videos de jóvenes usando máscaras de animales, saltando en cuatro patas o actuando como lobos y felinos comenzaron a multiplicarse en TikTok, Instagram y X. La escena se repite en diferentes países, ya sea en parques públicos, plazas o patios escolares, donde se graba a personas imitando movimientos animales. Esta moda se conoce como therians.

El término proviene de therianthrope, que describe a personas que se identifican, en un plano psicológico o espiritual, con un animal no humano. No creen ser físicamente un animal, sino que sienten una fuerte conexión interna con una especie específica. La identidad puede expresarse con máscaras, accesorios, movimientos corporales que imitan conductas animales o contenido digital donde adoptan ese rol.

La visibilidad de esta subcultura se amplificó en plataformas como TikTok, donde un video corto grabado en un parque puede alcanzar millones de reproducciones en cuestión de horas. Los videos virales de therians comenzaron a circular masivamente en Argentina y otros países de América Latina.
La sorpresa inicial dio paso a la creatividad colectiva. Los usuarios empezaron a crear memes comparándolos con escenas de películas como El Rey León, Crepúsculo o incluso documentales de National Geographic. El humor digital simplifica temas complejos, permite opinar sin largos argumentos y genera sentido de pertenencia en comunidades online.

Algunos integrantes de la comunidad therian señalaron que no todos los videos representan su experiencia real y que muchas grabaciones buscan deliberadamente llamar la atención. Otros aceptan el humor como parte inevitable de exponerse en redes.