Trabajadores de Google DeepMind, con sede en Londres, iniciaron un proceso para lograr reconocimiento sindical, motivados por preocupaciones sobre el posible uso militar de la tecnología que desarrollan.
La solicitud fue presentada ante la dirección de la empresa en un contexto donde Google mantiene acuerdos con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, relacionados con proyectos de carácter reservado.
De acuerdo con el sindicato Communication Workers Union, que encabeza la iniciativa junto con Unite the Union, existe inquietud entre el personal sobre el destino final de los avances en inteligencia artificial, especialmente ante la posibilidad de que se utilicen en sistemas autónomos o herramientas de vigilancia.
Además del reconocimiento sindical, los empleados han planteado diversas exigencias, entre ellas la negativa a que sus desarrollos sean utilizados en conflictos armados, así como la creación de un organismo independiente que supervise las implicaciones éticas de los proyectos.
También buscan que se garantice el derecho de los trabajadores a rechazar su participación en iniciativas que contradigan sus principios personales.
En una carta dirigida a la empresa, los empleados fijaron un plazo de diez días para recibir una respuesta formal. De no obtenerla, advirtieron que podrían iniciar acciones legales para avanzar en el proceso de sindicalización.
Este movimiento recuerda lo ocurrido en 2018, cuando empleados de Google protestaron contra su participación en el Proyecto Maven, vinculado al análisis de imágenes de drones, lo que derivó en la salida de la compañía de dicho programa.
El caso actual reabre el debate sobre el papel de las empresas tecnológicas en el ámbito militar y el grado de influencia que pueden tener los trabajadores en decisiones estratégicas con implicaciones globales.