Tres años y medio después del asesinato que sacudió a Japón y al mundo, la justicia japonesa sentenció a cadena perpetua a Tetsuya Yamagami, responsable de la muerte del ex primer ministro Shinzo Abe. El fallo fue emitido por el Tribunal del Distrito de Nara, tras un proceso en el que la culpabilidad del acusado ya no estaba en duda.
Durante la audiencia, el juez Shinichi Tanaka calificó el ataque como un acto “extremadamente peligroso y despreciable”, al considerar que el uso de un arma en un evento público representó un grave riesgo para la sociedad. La fiscalía sostuvo que se trató de un crimen sin precedentes en la historia de la posguerra japonesa y solicitó la pena máxima, petición que finalmente fue concedida.
El ataque ocurrió en julio de 2022, cuando Abe participaba en un mitin político en la ciudad de Nara. En ese momento, Yamagami, entonces de 45 años, disparó con un arma de fabricación casera y fue detenido en el lugar. Aunque ya no ocupaba el cargo, Abe seguía siendo una figura influyente dentro del Partido Liberal Democrático y uno de los políticos más relevantes del país.
Desde el inicio del juicio, el propio acusado reconoció haber cometido el asesinato, lo que centró el debate legal en la severidad de la condena. Mientras la fiscalía insistió en la cadena perpetua, la defensa pidió una pena menor, argumentando que el ataque estuvo motivado por conflictos familiares relacionados con la Iglesia de la Unificación.
De acuerdo con lo expuesto en el tribunal, Yamagami guardaba resentimiento hacia dicha organización religiosa luego de que su madre realizara importantes donaciones que afectaron económicamente a su familia. El acusado aseguró que dirigió su enojo contra Abe por su vínculo indirecto con la iglesia, tras haber enviado un mensaje a un evento relacionado con ese grupo.
El caso también provocó un fuerte impacto político, ya que sacó a la luz los vínculos entre el Partido Liberal Democrático y la Iglesia de la Unificación. Una investigación interna reveló que más de cien legisladores tenían algún tipo de relación con la organización, lo que debilitó la imagen del partido ante la opinión pública.
Shinzo Abe fue el primer ministro con más tiempo en el cargo en la historia de Japón, con más de tres mil días en el poder repartidos en dos mandatos. Su salida del gobierno en 2020 se debió a problemas de salud, pero su liderazgo seguía marcando el rumbo político del país.
Tras la sentencia, el equipo legal de Yamagami informó que analizará la posibilidad de presentar una apelación. Mientras tanto, las reacciones ciudadanas se han dividido entre quienes consideran la condena adecuada y quienes opinan que debió aplicarse una pena aún más severa.