El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los cárteles del narcotráfico controlan amplias zonas de México y lamentó que la presidenta Claudia Sheinbaum haya rechazado la oferta de ayuda militar estadounidense para combatir a estas organizaciones criminales.
El mandatario realizó estas declaraciones antes de abordar el avión presidencial en Florida, donde reiteró que había ofrecido colaborar directamente con México para erradicar a los grupos del narcotráfico. “Le ofrecí acabar con los cárteles en México… pero por alguna razón ella no quiere hacerlo”, afirmó.
Trump añadió que, “nos guste o no”, los cárteles ejercen control en diversas regiones del país y sostuvo que esta situación representa un problema de seguridad para Estados Unidos debido al tráfico de drogas hacia su territorio.
Las declaraciones se producen en medio de un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambos gobiernos. La presidenta mexicana ha reiterado que México no permitirá la intervención militar extranjera en su territorio, subrayando que la cooperación bilateral en seguridad debe respetar la soberanía nacional.
Sheinbaum también ha señalado que el combate al narcotráfico requiere acciones conjuntas, entre ellas frenar el tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos hacia México, fenómeno que, según autoridades mexicanas, alimenta la violencia de los grupos criminales.
Las declaraciones de Trump se suman a otras críticas recientes del mandatario estadounidense, quien ha calificado a México como un país afectado profundamente por el poder de los cárteles y ha planteado la posibilidad de una coalición internacional para combatir estas organizaciones.
Pese a las tensiones, el gobierno mexicano sostiene que existe cooperación con Washington en materia de seguridad e inteligencia, pero insiste en que cualquier acción contra el crimen organizado debe realizarse bajo liderazgo y control de las autoridades mexicanas.
La polémica vuelve a colocar el tema del narcotráfico y la seguridad bilateral en el centro de la relación entre ambos países, en un momento en que Estados Unidos intensifica su discurso sobre el combate a los cárteles y México defiende su postura de no intervención militar extranjera.