A pocas horas de que venza el plazo impuesto a Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia contundente al señalar que “esta noche podría desaparecer toda una civilización”, en referencia a las posibles consecuencias si no se cumplen sus exigencias.
A través de un mensaje difundido en su red social Truth Social, el mandatario expresó que espera evitar ese escenario, aunque reconoció que lo considera probable ante la tensión actual. El ultimátum establece como límite las 20:00 horas, tiempo de Washington, para que el gobierno iraní restablezca el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte global de petróleo y mercancías.
Trump también sugirió que, tras los recientes acontecimientos en Irán, podría abrirse la puerta a cambios políticos internos que deriven en una transformación significativa del país, aunque dejó en el aire el desenlace de la situación, calificándola como uno de los momentos más relevantes en la historia reciente.
En caso de que Teherán no cumpla con la exigencia, el mandatario advirtió que Estados Unidos podría ejecutar acciones directas contra infraestructura clave en territorio iraní, como puentes y plantas de energía.
Asimismo, el presidente estadounidense aseguró que el actual contexto podría marcar el fin de décadas de lo que calificó como prácticas de presión, corrupción y violencia en Irán, en alusión al periodo posterior al establecimiento de la República Islámica.
Este escenario se da en medio de un conflicto que se ha prolongado por más de un mes entre Estados Unidos, Israel e Irán, el cual ha dejado miles de víctimas y la muerte de figuras clave del liderazgo iraní, de acuerdo con reportes de organizaciones no gubernamentales.
Un día antes, Trump había señalado que veía disposición por parte de Irán para negociar, aunque consideró que las propuestas presentadas hasta ahora no cumplen con las condiciones que su administración considera necesarias, entre ellas garantizar el libre tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz.