El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostendrá una cumbre con seis mandatarios latinoamericanos el próximo 7 de marzo en Miami. La reunión reunirá a los presidentes de Argentina, Javier Milei; Paraguay, Santiago Peña; Bolivia, Rodrigo Paz; El Salvador, Nayib Bukele; Ecuador, Daniel Noboa; y Honduras, Nasry “Tito” Asfura.
El encuentro se da dos meses después de la operación militar estadounidense que derivó en la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. La administración Trump ha enmarcado estas acciones dentro de la denominada “Doctrina Donroe”, una reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe que declara a América Latina como zona de influencia exclusiva de Estados Unidos.
La cumbre tiene como eje central contener el avance de China en la región. Pekín concentra alrededor del 70% del mercado global de tierras raras, minerales críticos para la transición energética y la industria tecnológica y militar. Estados Unidos busca reducir su dependencia y ha firmado acuerdos sobre minerales estratégicos con Ecuador, Argentina, Paraguay y Perú.
Entre los asistentes, Milei se ha consolidado como el aliado ideológico más cercano a Washington. Su gobierno ha recibido asistencia financiera del Tesoro estadounidense y firmó un tratado de libre comercio. Bukele colabora activamente con la política migratoria dura: recibe vuelos con migrantes irregulares y ha aceptado recluir en cárceles salvadoreñas a personas con antecedentes criminales graves.
Asfura busca negociar la reversión del fin del Estatuto de Protección Temporal para hondureños. Ecuador y Bolivia acuden con ofertas de petróleo, productos agrícolas y minerales estratégicos. La convocatoria excluye a los gobiernos de izquierda de Brasil, Colombia y México, cuyas relaciones con la Casa Blanca atraviesan momentos de mayor tensión.