La violencia dentro de planteles educativos en México ha encendido las alertas en distintos niveles, no solo por los ataques registrados, sino también por amenazas y accidentes relacionados con armas, lo que ha obligado a activar protocolos de seguridad en varias instituciones.
En distintos estados del país, se han reportado amenazas de tiroteos que han provocado suspensión de clases. En Coahuila, autoridades actuaron tras la difusión de mensajes en redes sociales que advertían de un posible ataque en un plantel, además de otras advertencias detectadas en escuelas y facultades. Situaciones similares ocurrieron en Sonora, donde una institución detuvo actividades por precaución, así como en Durango, donde también se identificaron mensajes que generaron preocupación entre estudiantes y autoridades.
A estos hechos se suman incidentes donde el uso indebido de armas ha provocado lesiones sin que necesariamente haya un ataque directo. En la Ciudad de México, un estudiante resultó herido cuando un compañero manipuló accidentalmente un arma dentro de una escuela, mientras que en otro caso, dentro de un laboratorio, dos alumnos resultaron lesionados al activarse un arma de fuego.
Sin embargo, los casos más graves han sido ataques directos dentro de escuelas. En Guadalajara, dos jóvenes fueron asesinadas dentro de un plantel educativo, donde el agresor fue detenido en el lugar con armas blancas. En otro hecho en la Ciudad de México, un estudiante atacó con una navaja a un compañero dentro de un centro educativo, provocando su muerte, además de dejar a un trabajador herido.
En Monterrey, un alumno de secundaria disparó contra su maestra y varios compañeros dentro del salón de clases, dejando heridos de gravedad antes de quitarse la vida. Este caso generó gran impacto por la edad del agresor y la forma en que ocurrieron los hechos.
Un caso similar ocurrió en Torreón, Coahuila, donde un niño de 11 años ingresó armado a su escuela, disparó contra una maestra y dejó a varias personas lesionadas antes de suicidarse, lo que marcó uno de los episodios más impactantes en el país por tratarse de un menor de edad.
También existen antecedentes más antiguos, como el ocurrido en 2007 en la Ciudad de México, cuando un hombre ingresó a un plantel privado y, tras una discusión, disparó contra una trabajadora del área preescolar, causándole la muerte.
Este tipo de hechos ha reavivado el debate sobre la seguridad en las escuelas, el acceso a armas y la salud mental, temas que continúan siendo un reto en el país.
La preocupación volvió a crecer recientemente, luego de que el 24 de marzo un estudiante de 15 años asesinó a dos maestras dentro de una preparatoria en Michoacán, un caso que volvió a poner sobre la mesa la urgencia de reforzar medidas de prevención en entornos escolares.