En lo que va del 2026, San Luis Potosí ha registrado la muerte de tres elementos de seguridad en cumplimiento de su deber, una cifra que refleja un aumento en la violencia contra las corporaciones policiacas en la entidad.
Este incremento se confirmó luego de un enfrentamiento armado ocurrido el 23 de marzo en el municipio de Villa Juárez, donde dos policías fueron abatidos. Con estos hechos recientes, el estado pasó de tener un solo caso a acumular tres, lo que modifica su posición dentro del conteo nacional.
Antes de este suceso, el único registro correspondía al 19 de febrero, cuando fue asesinado el oficial Jorge Olvera en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez. Ahora, con los nuevos casos, San Luis Potosí alcanza la misma cifra que otras entidades como Ciudad de México y Puebla, que también reportan tres policías asesinados en el mismo periodo.
En el panorama nacional, hay estados donde la situación es aún más grave. Jalisco encabeza la lista con 29 elementos caídos, seguido por Morelos con nueve y el Estado de México con seis. También destacan Sinaloa, Michoacán y Guanajuato con cinco casos cada uno, mientras que Guerrero suma cuatro.
Otras entidades como Tabasco, Colima, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz registran dos policías asesinados cada una. Por su parte, Chihuahua, Durango, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo y Baja California Sur reportan un caso por estado.
En contraste, hay once estados del país que no han registrado asesinatos de policías en este año, entre ellos Zacatecas y Nuevo León, lo que evidencia diferencias importantes en los niveles de violencia entre regiones.
El aumento de casos en San Luis Potosí refleja un escenario complejo para las fuerzas de seguridad, donde los riesgos en el ejercicio de sus funciones continúan en ascenso.