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El Tabasco que dejó Andrés Granier

  El 31 de diciembre para los priistas de Tabasco era una de las fechas más representativas: “Era un día de fiesta”, suele decir Francisco Peralta, analista político y director del semanario Mesa 42. Los días 31, de cada

 

El 31 de diciembre para los priistas de Tabasco era una de las fechas más representativas:

“Era un día de fiesta”, suele decir Francisco Peralta, analista político y director del semanario Mesa 42.

Los días 31, de cada seis años, los priistas tabasqueños celebraban “a lo grande” la continuidad en el gobierno: “Candidato que ponía el PRI, candidato que ganaba”, sentencia Víctor Manuel Ulín, columnista del diario Olmeca.

Así, en el 2012, los priistas en Tabasco -uno de los estados con mayor generación o producción de políticos en el país- acudieron a las urnas (01/07/12) con el único propósito de legitimar otra victoria. No fue así. Esta vez la oposición ganó en la figura política de Arturo Núñez Jiménez, un ex priista que fue recibido 7 años antes por el PRD, instituto político que lo catapultó al Senado.

Lejos quedó, a 8 mil votos, Jesús Alí -el candidato priista- de vencer a Núñez, su maestro en la política. De quien dijo, hace días, que es “un constructor de entendimientos y de instituciones”.

Aquel momento histórico sobre la victoria de la oposición (PRD-PT y Movimiento Ciudadano) Animal Político, lo tituló: Tabasco amaneció opositor, y con ello concluía un periodo de más de 80 años de que el PRI gobernara la vida económica, política y social de Tabasco.

Si Jesús Alí pasará a la historia -dijo el periodista radiofónico, Jesús Sibilla- por ser el primer candidato priista en perder la elección, más será recordado Andrés Granier como el gobernador a quien el ciudadano lo evaluó en las urnas votando contra su partido.

Sibilla¸ recientemente,  leyó una carta en su programa radial Telereportaje -el de mayor audiencia en Tabasco- en la que le reprochó al gobernador su actuación, y la de su gabinete: ¿Sabes que hay muchas personas arrepentidas de haber votado por ti? ¿Sabes que hay otros que dicen, yo voté por El Chelo (así le llaman al gobernador) pero no por sus amigos que muchos de ellos han resultado unos verdaderos ladrones?, se preguntó el periodista en la misiva más escuchada y leída en las últimas semanas de 2012.

Hasta antes de que dejara el poder para que Arturo Núñez lo tomara, los ciudadanos se manifestaban en las estaciones de radio para pedirle a Andrés Granier -el gobernador con mayor aceptación ciudadana (2007) según casas encuestadoras y el más “repudiado” en 8 de cada 10 columnas políticas de Tabasco (2012)- que dejara “cuanto antes” el Palacio de Gobierno.

Pese a todo, Granier será de los pocos mandatarios priistas que después de varios periodos inconclusos de gobierno, ajuste los seis años en el poder.

Sin embargo, desde el sexenio de Leandro Rovirosa Wade, quien gobernó Tabasco entre 1977 y 1982, los siguientes gobernadores no han cumplido con la tarea de administrar el periodo completo de seis años.

Antes del ciclo de Rovirosa Wade, los gobernadores que le antecedieron ajustaron los seis años de gestión: Mario Trujillo (1971-1976), Manuel R. Mora (1965-1970) y Carlos Alberto Madrazo (1959-1964)

Después de Rovirosa Wade se rompió la cadena y todos los gobernantes que le continuaron no han podido administrar los bienes del Estado durante un sexenio. Con el año de 1982 se cerró una época para dar comienzo a la llamada “la era de los gobiernos mutilados”. Es decir, que en los últimos 30 años no ha habido un solo gobierno netamente sexenal.

Enrique González Pedrero (1983-1987) no concluyó el sexenio. En el último año del periodo lo sustituyó José María Peralta López.

Después le siguieron los gobiernos de Salvador Neme (1989-1992), Manuel Gurría (92-94), Roberto Madrazo (95-2000) -pero éste fue reemplazado seis meses por Víctor Manuel Barceló), Enrique Priego (2001) –porque el Tribunal Electoral Federal anuló la elección de gobernador y el Congreso lo designó-, y Manuel Andrade (2002-2005)

Pero, ¿qué hará Andrés Granier? cuando abandone  el gobierno, se pregunta el periodista Fernando Vázquez. Al decir que la mayoría de los ex gobernadores de Tabasco no viven en Tabasco, sentenció:

Por lo pronto, el miércoles 24 de octubre (2012) Andrés Granier dejó ver algo de lo que está pensando para cuando deje la gubernatura. Estrecho su horizonte, adelantó a los medios: “Probablemente me tome unas vacaciones, creo que es justo”.

Esto no acaba aquí. El nuevo gobierno de Arturo Núñez, ex diputado, ex senador y ex subsecretario de Gobernación, denunció que la administración de Granier le heredará una deuda por más de 10 mil millones de pesos, esto sin contar los reciente préstamos que ha pedido el gobierno local a los bancos para saldar deudas con constructores, con proveedores de medicamentos y para pagar prestaciones de fin de año.

Es más, los dueños y directivos de periódicos -que recibieron publicidad de Granier- le abandonaron y hoy piden -a través de portadas y editoriales- cárcel para el priista y su gabinete por los delitos de “malversación de fondos” y “enriquecimiento ilícito”.

Por ejemplo: el diario Presente, con acciones de la familia Granier-Calles- publicó en su portada “Héctor López (secretario de Obras Públicas) se enriqueció ilícitamente”. Sin embargo, de acuerdo con comunicadores locales, esta portada obedece a los efectos por la alternancia política.

Se ha cuestionado a otros funcionarios como a José Sáiz Pineda, secretario de Finanzas; Rosa Beatriz Luque (quien dejó hace meses la Secretaría de Educación); Luis Felipe Graham (por dejar deudas en el sector Salud); a Marcela González (diputada y amiga del gobernador).

Los señalamientos alcanzan a los titulares de Cultura, Deporte, Medio Ambiente, Transporte, de la Contraloría, entre otros, por los nulos “resultados” en el gobierno y por presuntos enriquecimientos ilícitos.

Por citar: en diciembre de 2012, Granier demoró los pagos de prestaciones y aguinaldos. Los constructores cerraron el periférico de Villahermosa en protesta porque el gobierno no les había pagado una deuda que superaba los 60 millones de pesos, y en los hospitales, por falta de pago a los proveedores, escaseó el medicamento, tanques de oxígeno y no había un solo peso para comprar gasolina para las ambulancias.

Francisco Espinosa, periodista tabasqueño, mostró su preocupación por el negro panorama en el sector Salud: “los no pagos a los trabajadores de distintas áreas, así como la falta de medicamentos y oxígeno en los nosocomios, puso en predicamentos el servicio a la población”.

Unos días después, el gobierno Federal destinó –según fuentes periodísticas- 150 millones de pesos para resarcir los daños en la Secretaría de Salud que incluía el pago de médicos y enfermeras.

Desde principio del sexenio, algunos diarios nacionales como Milenio y Reforma vaticinaron lo que sería el gobierno de Andrés Granier porque el gabinete lo había “rebasado” y porque su hijo, Fabián Granier, era un secretario de facto que hacía obras, contrataba personal y hacía uso del avión de gobierno.

El no festejo del PRI ya se había pronosticado y se sentía en la atmósfera. Dejaron de festejar desde el 2009 cuando vieron un desorden en el gobierno y pronosticaron la derrota los mismos priistas como Pedro Reséndez, ex asesor del gobernador Granier.

Sin embargo, en la oposición no deben celebrar mucho, porque reciben un gobierno endeudado, advirtieron los mismos perredistas.

En tanto, Núñez ya dijo que “la deuda” no se antepondrá como pretexto -en su discurso- para no hacer nada por Tabasco.  De entrada, Núñez tiene un as bajo la manga: llega con una mayoría en el Congreso de Tabasco.
http://www.animalpolitico.com/2012/12/el-tabasco-que-dejo-andres-granier/#axzz2UQKa7xKD

 

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