Hace 30 años, el mundo de la música sufrió una gran pérdida con la muerte de Selena Quintanilla, la “Reina del Tex-Mex”. La cantante mexicoamericana estaba en la cúspide de su carrera, con temas como Bidi Bidi Bom Bom, Amor Prohibido y Como La Flor en la cima de las listas. El 31 de marzo de 1995, su vida fue arrebatada por Yolanda Saldívar, quien en ese entonces era la presidenta de su club de fans.
Selena sigue viva a través de su música, que se escucha en bodas, fiestas y eventos de todo tipo. “Selena no se ha ido; su música sigue siendo parte de nosotros”, comentó Julia Palacios, doctora en historia y especialista en música. Las canciones de Selena se han convertido en himnos que atraviesan generaciones, demostrando que su legado perdura.
Selena, nacida en Lake Jackson, Texas, el 16 de abril de 1971, comenzó su carrera desde muy joven. Su padre, Abraham Quintanilla, reconoció su talento y formó el grupo Selena y los Dinos. A los 10 años, ya estaba en el escenario, y con el apoyo de su familia, se convirtió en una de las artistas más influyentes del género musical texano y regional mexicano.
Su música no solo fue exitosa por su talento vocal, sino también porque rompió barreras en un mundo dominado por hombres. Selena fue pionera al ser una de las primeras mujeres en destacar en un género principalmente masculino, algo que influyó en artistas posteriores como Jenni Rivera, Alicia Villarreal y Jennifer Lopez.
El estilo y la imagen de Selena también marcaron la diferencia. Con su figura curvilínea, su estilo único y su energía, se destacó como una mujer normal que representaba a muchas, mostrando que la belleza no está en el molde tradicional. Su música, que fusionaba sonidos texanos y mexicanos, le dio una voz a la comunidad mexicoamericana.
Durante su corta carrera, Selena lanzó discos icónicos como Selena (1989), Ven Conmigo (1990), Entre a Mi Mundo (1992), y Amor Prohibido (1994), que consolidaron su éxito. En 1995, su álbum póstumo Dreaming of You debutó en el número uno del Billboard 200, un logro histórico para una cantante mexicoamericana.
El asesinato de Selena a manos de Saldívar, el 31 de marzo de 1995, dejó al mundo del entretenimiento en shock. Tras una discusión en un hotel de Corpus Christi, Saldívar le disparó a la cantante. Aunque Saldívar intentó escapar, finalmente fue capturada y condenada a cadena perpetua.
Este año, tras 30 años de su encarcelamiento, Yolanda Saldívar solicitó libertad condicional, pero la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas le negó la solicitud, lo que fue aplaudido por la familia de Selena y sus seguidores. A través de un comunicado, la familia expresó su agradecimiento, destacando que la decisión reafirma la justicia para una vida tan valiosa que fue arrebatada.
Selena sigue siendo un ícono eterno, y su legado vive en cada rincón del mundo. Desde su música hasta su estilo y su influencia en la industria musical, la Reina del Tex-Mex continúa siendo un símbolo de fortaleza, talento y perseverancia.