El Estadio Banorte, una de las sedes del Copa Mundial de la FIFA 2026, enfrenta un compromiso financiero significativo tras un acuerdo con la FIFA relacionado con la operación del inmueble durante el torneo.
De acuerdo con reportes financieros de Grupo Ollamani, propietario del estadio, se deberá cubrir un monto de 62.4 millones de dólares para garantizar el acceso de los titulares de palcos y plateas, quienes cuentan con contratos de largo plazo que no fueron considerados inicialmente en las negociaciones del evento.
Esta situación se originó debido a que los acuerdos con dichos propietarios podrían contraponerse con los lineamientos de la FIFA, que exige el control total de los espacios comerciales en los estadios durante el Mundial. Para mantener la sede, la empresa optó por asumir este costo y respetar los derechos previamente adquiridos.
Como parte de su estrategia para cubrir este gasto, la administración del estadio contempla la comercialización de paquetes de hospitalidad, alimentos y bebidas durante los partidos del torneo, cuyos precios podrían ser elevados dependiendo del tipo de servicio.
Por su parte, representantes de los propietarios de palcos han manifestado inconformidad con las medidas planteadas y analizan acciones legales y propuestas regulatorias para defender sus derechos, incluyendo iniciativas que permitan el ingreso de alimentos a eventos masivos.
En caso de que estas estrategias no resulten suficientes, la empresa no descarta recurrir a mecanismos financieros adicionales para hacer frente a este compromiso económico.