El municipio de Tamuín puso en marcha el programa de reforestación “Cercos Vivos” como respuesta a la alta incidencia de deforestación registrada en la región, derivada principalmente de la actividad ganadera, informó el alcalde Marcelino Bautista Rincón.
Motivos y cifras citadas por la autoridad
El edil explicó que alrededor del 80 por ciento del territorio municipal está dedicado a la ganadería, por lo que los ejidatarios requieren instalar cercos para delimitar sus parcelas. Señaló que esta práctica implica una elevada demanda de postes de madera, lo que ha generado una tala constante de árboles y un impacto considerable en la cobertura forestal del municipio.
Bautista Rincón detalló que la madera utilizada para los lienzos o cercos tiene una vida útil de apenas cuatro o cinco años, por lo que debe ser reemplazada periódicamente. Añadió que una parcela promedio de 10 hectáreas necesita aproximadamente 700 postes para mantener sus cercos en condiciones, situación que, afirmó, deriva en la tala de miles de árboles de manera recurrente.
Objetivo del programa “Cercos Vivos”
Ante este panorama, el alcalde indicó que el programa “Cercos Vivos” busca fomentar alternativas que permitan reducir la presión sobre los recursos forestales mediante la reforestación y el establecimiento de barreras vivas. El objetivo, según la autoridad, es disminuir el uso de postes de madera y contribuir a la conservación del entorno natural en el municipio.







