Ataques a UNAM, en la impunidad

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En lo que va de 2013 se contabilizan seis agresiones en escuelas de la universidad por grupos de supuestos estudiantes, en algunos casos con lesionados, pero no hay sanciones

Los ataques y tomas con violencia de instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se han incrementado durante 2013, lo que contrasta con un número mínimo de expulsiones o sanciones o incluso ninguna consecuencia de tipo penal para los implicados.

Desde enero se contabilizan seis agresiones en escuelas de la universidad por supuestos estudiantes, en algunos casos con lesionados, como el de siete trabajadores sindicalizados que fueron golpeados del 1 de febrero, tras impedir el paso al plantel de Naucalpan a José Luis Rodríguez Alcántara, El Chómpiras, quien se encontraba en estado de ebriedad.

Este viernes, unos 15 jóvenes rompieron una ventana lateral de la Torre de Rectoría y se introdujeron al vestíbulo donde dijeron que realizarían un plantón en demanda de la reinstalación de sus cinco compañeros expulsados del CCH Naucalpan. Las autoridades universitarias aseguraron que no dialogarán mientras se mantenga la toma. La misma noche del viernes, al inicio de la ocupación, presentaron una denuncia penal por daños ante la PGR.

Apenas el 6 de febrero pasado, la misma bandera llevó a quienes se identificaron como estudiantes del CCH, a tomar de manera violenta la Dirección General del CCH ubicada también en Ciudad Universitaria. De acuerdo con información interna de los CCH, el saqueo y destrozo de la dirección general ascendió a 3 millones y medio de pesos, entre equipo de cómputo, dispositivos móviles, dinero en efectivo, objetos personales y destrucción de materiales e instalaciones.

La UNAM retiró las denuncias por la ocupación de esas instalaciones, que tuvo lugar hasta el 21 de febrero pasado, a pesar de que contaba con pruebas en video y fotográficas para hacer la acusación. La Dirección General del CCH, encabezada por Lucía Laura Muñoz Corona, decidió negociar con los activistas este desistimiento a cambio de la liberación de las instalaciones.

Liberan a detenidos

En el caso de los 10 detenidos por lanzar piedras y petardos contra el CCH Naucalpan el 5 de febrero, dejando una joven lesionada, fueron liberados apenas horas después.

Tras la toma de la Preparatoria 6, el 2 de abril, el mismo rector José Narro dijo estar preocupado porque con alguna frecuencia se estuvieran repitiendo este tipo de actos violentos, en los que “jóvenes, para supuestamente plantear un problema de orden universitario, no den la cara”.

Diez días después, académicos de diversas facultades e institutos pidieron al rector no transigir con la legislación universitaria, en relación con los hechos de violencia del CCH Naucalpan. Entre otros, firmaban Luis Astorga, Julia Carabias, Raúl Trejo Delarbre, Fátima Fernández Christlieb, Susana González Reyna, Gilberto Guevara Niebla y José Woldenberg, entre otros.

Enojados por las cinco expulsiones, tras la golpiza a los trabajadores sindicalizados de CCH Naucalpan, los chicos identificados como “los de la explanada” o el Frente Estudiantil de Transformación Social se encapucharon, incendiaron la dirección del CCH y lanzaron petardos. Hubo 10 jóvenes detenidos entre los que se encontraba El Chómpiras y Jorge Mario González.

Al siguiente día, 6 de febrero, los activistas marcharon del Parque de la Bombilla en San Ángel rumbo a la Dirección General del CCH en CU. Las autoridades los esperaban con la mesa puesta para el diálogo, pero ellos llegaron cubiertos del rostro marchando en fila unidos por los codos, empujaron a los académicos y a los funcionarios y se lanzaron directamente a romper vidrios, para tomar las instalaciones. Reclamaban la reinstalación de los expulsados y el retiro de las denuncias penales contra sus compañeros.

Casi un mes después, en la madrugada del 2 de abril, un grupo de jóvenes encapuchados tomó las instalaciones de la Preparatoria 6 de la UNAM y colocó barricadas en los accesos principales para evitar la entrada del personal docente. Exigían estacionamientos para bicicletas, servicio médico, acceso libre a canchas y la no instalación de cámaras de vigilancia.

Contra la vigilancia

El 19 de abril pero de 2012, el Bloque Rojo en CCH Naucalpan quitó las rejas que había instalado la autoridad como medida de seguridad. Ese mismo mes hubo una toma de la dirección de Naucalpan por el rechazo a las medidas de represión y de extrema vigilancia.

El 30 de agosto también del año pasado, jóvenes procedentes de CCH marcharon a la Dirección General de CCH con la misma exigencia de echar atrás las medidas de seguridad, lograron sentar en una mesa de diálogo a la directora Muñoz Corona, pero al ver que no obtenían lo que querían, los integrantes de Naucalpan empezaron a romper vidrios para tomar las instalaciones.

La toma no se concretó porque lograron un acuerdo, en el que se sentaba que el alumno o ex alumno que no tuviera credencial podría también identificarse con su tira de materias o su historial académico y que en dado caso de no existir se sometería la decisión al juicio del vigilante de la puerta de acceso.

También se logró que se anulara la expulsión de Jorge Mario González García, quien participó el 1 y 5 de febrero de este año en los actos violentos del CCH Naucalpan, y además en la toma de la Dirección General de CCH, donde también salió librado pues las autoridades universitarias decidieron no proceder contra quienes destruyeron las instalaciones.

González García, por cierto, se encuentra actualmente preso en el Reclusorio Norte desde el 11 de abril, pero por un robo perpetrado en el Walmart de Azcapotzalco, no por alguna denuncia relativa a su activismo en contra de las instalaciones de la máxima cada de estudios del país.

 

http://www.eluniversal.com.mx/notas/918058.html

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