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Leylani ni siquiera logró nacer

El 13 de marzo de 2021, un ginecólogo del Hospital del Niño y la Mujer atendió a una mujer de 20 años con su bebé muerta en el vientre, al cuestionar a la familia de la joven porque la llevaron hasta ese momento, si el parto –les dijo- tendría que haberse presentado el 27 de febrero, se encontró con que fue el personal del Hospital Básico Comunitario (HBC) de Salinas, quien la hizo esperar 14 días con el argumento de que aún no contaba con la suficiente dilatación. 

Leylani, era el nombre que la pareja conformada por Violeta Galaviz y Erasmo Martínez habían elegido para su primera hija, los médicos que la atendieron le dieron como fecha probable para el parto el 6 de marzo, pero fue hasta el 10 que acudió al hospital, al comenzar con las primeras contracciones. 

Al recibirla, el personal del HBC le confirmó que había comenzado con la labor de parto, pero la regresaron a su domicilio, con la encomienda de que «caminara mucho y comiera cosas ligeras» para que las contracciones fueran más frecuentes y aumentara la dilatación y lo mismo ocurrió los siguientes dos días. «Que cuando trajera dolores muy fuertes regresara», recuerda que le pidieron. 

El viernes, Aurora Dimas, madre de Violeta, cuestionó a la doctora que las atendió qué se podía hacer, ya que había pasado una semana de la fecha que les dieron para el parto. Además, pidió un pase para llevar a su hija a la capital, cosa que no sucedió y recuerda que le respondió: «no te asustes, cuando son primerizas así se tarda, mientras el corazoncito le lata al bebé y la madre traiga líquidos no pasa nada». 

Aurora no se quedó tranquila y el sábado llevó a su hija al hospital, con la firme determinación de que ahora sí les dieran el pase para llevarla a la capital. En esta ocasión fueron atendidos por un doctor, quien les dijo que «le llamaba mucho la atención que no le escuchaba el corazón al bebé». 

Al escuchar esto, Aurora se preocupó y pensó que los enviarían en la ambulancia, pero para su sorpresa no fue así, pues les dijeron que debía viajar por sus propios medios, rentaron un Uber que les cobró 600 pesos. 

Durante el viaje de hora y media, Violeta la pasó muy mal. Aurora temía lo peor, hecho que poco después de ser atendidas en el Hospital del Niño y la Mujer, les confirmó el ginecólogo que las recibió.

El doctor que la atendió cuestionó a Aurora por qué tardaron tanto en llevarla o por qué el hospital de Salinas no las mandó antes, ya que el parto debió haberse programado dos semanas antes. 

El médico le confió a Aurora su sorpresa por el actuar del personal de Salinas, pues le dijo que la institución médica en la cual se encontraban, por protocolo a mujeres de 40 semanas de gestación que llegan ya no se les regresa, se les pone en trabajo de parto. 

«No entiendo por qué no te la ayudaron o porqué no te la mandaron con tiempo, ella se debió haber aliviado el 27 de febrero, ahí me sorprendí y me pregunté ¿Cómo puede ser, esa fecha ni nos la mencionaron?».

Para Violeta y Erasmo, la muerte de Leylani ha sido algo difícil de superar, pues refieren que se quedaron con los «brazos vacíos». 

Al conocer el caso de Camila, quisieron contar su historia. «Si esto que yo le estoy contando sirve de algo para que nuestro hospital mejore, para que cambien las cosas, para que no vuelva a pasar, es por eso que nosotros quisimos hablar».

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