Horas antes de que se confirmara su participación en el ataque armado en Teotihuacán, la madre de Julio César Jasso Ramírez lo buscaba con preocupación, creyendo que su hijo estaba desaparecido tras perder comunicación con él.
Desde Puebla, María Guadalupe Ramírez Valencia intentó localizarlo al notar que no respondía llamadas, luego de que él le asegurara que se dirigía al aeropuerto para viajar a Rusia. Ante la falta de contacto, decidió comunicarse al hotel donde se había hospedado para pedir información.
En esa llamada, que duró varios minutos, la mujer explicó que su hijo le había dicho que un taxi pasaría por él, pero al no saber más de su paradero, solicitó detalles sobre el vehículo con la esperanza de ubicarlo.
Durante la conversación, también proporcionó el número telefónico reciente de su hijo, ya que, según relató, él había cambiado de línea días antes por problemas con su celular.
Este registro permitió confirmar que el agresor permaneció en ese hotel durante varios días previos a los hechos, lo que posteriormente se volvió clave en las investigaciones.
Más tarde, la familia se enteró por medios de comunicación que Julio César había sido identificado como el responsable del ataque, lo que cambió por completo la situación que hasta ese momento creían enfrentar.
Las autoridades informaron que el atacante había adquirido un teléfono nuevo días antes, lo que apunta a un intento por evitar ser rastreado, mientras continúan las indagatorias para esclarecer todos los detalles del caso.
Además, se reveló que la agresión no fue un hecho improvisado, ya que habría sido planeada con semanas de anticipación. Registros muestran que el hombre organizó su estancia desde febrero y visitó en varias ocasiones la zona donde finalmente ocurrió el ataque.
Las investigaciones también indican que actuó solo, aunque se mantienen abiertas las líneas para descartar cualquier otro tipo de participación.
Tras los hechos, el cuerpo del agresor fue entregado a sus familiares, quienes lo retiraron de las instalaciones forenses durante la madrugada y se retiraron sin dar a conocer el lugar donde se realizarán los servicios funerarios.
El caso ha causado impacto por la violencia del ataque, pero también por la historia detrás, donde una madre buscaba a su hijo sin saber lo que realmente había ocurrido.